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Cuento de amor y de esperanza

21/06/2019 22:06 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La magia de ser abuelo

 

CUENTO DE AMOR Y DE ESPERANZA

Así he titulado el relato, con el cual intentaré narrar algunos aspectos de mi maravillosa experiencia como abuelo y anécdotas de las relaciones con mis queridísimos nietos. Esto con la finalidad de atender una sugerencia de mi esposa y con la esperanza de que lo que escriba, sirva para que en el futuro mis nietos al leerlo, recuerden algunos de los muchos momentos felices que compartimos. Y lo más importante, para que el inmenso amor que siento por ellos, los acompañe por siempre.

Es un cuento de amor y de esperanza, porque el amor es el sentimiento que le da sentido a mi vida y la esperanza que representan mis nietos es lo que me da la fuerza para superar todas las dificultades que me pueda presentar la problemática existencial.

LA MÁGICA EXPERIENCIA DE SER ABUELO

Yo  práctico la verdadera magia, la magia divina, la que transforma realidades, la que cambia vidas, la que nos hace entender que todo lo bueno es posible. Ese Don divino me fue otorgado el mismo día que tuve la inmensa dicha de convertirme en abuelo.

Cuando se es abuelo se comienzan a experimentar vivencias verdaderamente mágicas. La primera de ellas la viví al tomar en mis brazos a mi primer nieto. Fue una sensación indescriptible, fue como si entrara en mi ser una energía divina que en ese mágico momento cambió mi vida.

Mi vida se colmó de amor, de esperanza y entendí de inmediato que la vida me daba una nueva oportunidad para convertirme en un auténtico hombre de bien. Entendí que debía y podía enmendar todos mis errores, que tenía la capacidad de superar todas las dificultades y que había adquirido el don de la magia. Y supe que eso me permitiría hacer feliz a ese nieto y a los que estaban por llegar y que haciéndolos felices a ellos, me convertiría en el hombre más feliz de este mundo.

Es el don de la magia el que me ha permitido cumplir con todas las exigencias para ser un buen abuelo y con ese privilegio, he logrado hechizar a mis nietos, para que piensen que tienen la suerte de tener al mejor de los abuelos y así la magia ha permitido que mis nietos y yo tengamos una vida colmada de amor y felicidad.

LA PRÁCTICA DE LA MAGIA Y MIS NIETOS

Mis nietos son cuatro niños maravillosos, Armando José, Javier Alejandro, Luis Alfredo y Gabriel. Esos son sus nombres. Ser el abuelo de esos cuatro  niños, me convirtió no sólo en el hombre más feliz de este mundo, sino que además recibí el bello poder de la magia y la fortuna de los milagros. Porque es un verdadero milagro, el que esos niños sean exactamente como yo siempre he deseado que sean. Es decir, que tengo los nietos que yo le pedí a la vida.

Ahora contaré como la magia ha estado presente en nuestras vidas. Lo primero al devolverme la esperanza ya perdida, al sufrir la más terrible de las tragedias. Luego dotándome de una fuerza física y mental que me ha permitido cumplir con todas las difíciles tareas que la vida de abuelo me ha impuesto, he dedicado mi vida a un solo objetivo: la felicidad de esos niños.

Gracias a este sortilegio hemos convertido en mágicos muchos de los momentos vividos: la toma de sus primeros teteros,   sus primeras risas, sus primeras palabras, sus primeros pasos, sus cumpleaños, las navidades, su llegada al pre-escolar. Hemos hecho de cada día un momento mágico, porque la verdadera magia está en el dominio del pensamiento y la capacidad de producir con ese dominio, la realidad que uno desea.

He utilizado la magia, para buscar en cualquier rincón de la ciudad el juguete deseado, he viajado a otro país con la misma finalidad, todo ello para vivir el momento mágico de la alegría que experimentan los niños cuando reciben el regalo deseado. Son muchas la anécdotas, muchas las alegrías vividas. Para mi suerte las recuerdo todas y las sigo disfrutando cada vez que las evoco.

En este relato no podré contarlas todas, en las próximas líneas mencionaré algunas y quizás en otra oportunidad continuaré este cuento que apenas comienza.

RECORDANDO MOMENTOS MÁGICOS

ARMANDO JOSÉ

Recuerdo los primeros teteros de Armando. Con que apetito los tomaba, como lloraba desesperado cuando le quitaban el tetero para el necesario descanso. Recuerdo todo, sus movimientos, sus primeros juguetes, especialmente aquel que tenía colocado en su cuna y que con el movimiento de los pies hacia que sonara la música. Recuerdo su alegría ante su primera silla para comer. Ese bello momento afortunadamente quedó grabado en una película. Así fue creciendo rodeado siempre de tanto amor.

Recuerdo  siempre como en cada encuentro se lanzaba a mis brazos sin importarle en que brazos estuviera. Recuerdo su primer cumpleaños cuando vestido de Picapiedras sólo quería ser cargado por mí. En fin, son tantos los momentos mágicos, que tendré que dejarlos en mi mente para disfrutar recordándolos en mis tiempos de meditación.

Pero también han existido los momentos de angustia, ante cada quebranto de salud, ante cada pequeño accidente. El gran amor que siento por Armando me ha permitido experimentar la inmensa dicha de los milagros, cuando he creído que con mis ruegos, Dios le ha devuelto la salud, por momentos pérdida. Hoy Armando es ya un joven y seguimos disfrutando de encuentros mágicos, cada vez que los fines de semana me rescata de mi triste soledad y convierte mi sufrimiento en la mayor felicidad.

JAVIER ALEJANDRO

Cuantos bellos recuerdos de Javier Alejandro, a quien llamo sólo Alejandro, porque un día me dijo que así quería ser llamado, para que no lo confundieran con los llamados que hacían a su padre a quien nombran como Javier y cuyo  nombre es Luis Javier. Con Alejandrito he estado estrechamente unido desde su nacimiento.

 El gran amor que siento por él, ha hecho que su felicidad sea siempre de mi mayor atención. Me he impuesto la misión imposible de querer evitar que tenga  momentos de desagrado. Soy feliz porque sé que mis esfuerzos han despertado en él un gran amor hacia mí. Uno de estos días, sin saberlo, me rescató de un estado anímicamente muy difícil, al recordarme algunos de los bellos momentos que juntos vivimos en su infancia.

LUIS ALFREDO

Luis Alfredo a quien cariñosamente llamo Luigi, un niño al que amo entrañablemente y que tiene los más bellos sentimientos. Esto  hace que todo el que lo conozca sienta por el un gran cariño. Recuerdo que desde sus primeros años demostró una gran habilidad física, lo cual nos dio la alegría de verlo ganar sus primeras medallas en las competencias de natación. Se convirtió en campeón de los institutos pre-escolares de la zona.

Recuerdo su alegría cuando sentía como sus compañeritos organizados en barra celebraban sus victorias. Hoy sigue siendo un excelente deportista, ahora corredor y tenemos el sueño de ir juntos a los juegos olímpicos donde el competirá.

GABRIEL

Gabriel, un niño todo ternura, que hace que se sienta por él un gran amor. Sus momentos mágicos son del futbol. Cómo  disfruta y nos hace disfrutar sus jugadas, sus goles. Sus tiros libres son de profesional y nos hace soñar con el día que estaremos en Barcelona, para verlo entrar en La Masía de donde saldrá para emular las hazañas de Messi.

EL VIAJE QUE CAMBIÓ MI VIDA

Esa vida tan feliz, de la cual he intentado relatar algunos momentos, un día sufrió un terrible cambio, cuando mis nietos Alejandro y Luigi, partieron a un país llamado España. Ese viaje significó para mí la más dura prueba de dolor, superada como sufrimiento sólo por el dolor que me produjo otro viaje: el que años antes emprendiera hacia la eternidad, mi querido hijo Hectico, lo cual destrozó mi vida y me llevó al más oscuro lugar de sufrimiento de donde fui rescatado con la llegada de Armando.

Ese viaje de Alejandro y Luigi, revivieron en mí, aquellos momentos de tristeza y sufrimiento que me produjera la partida de mí querido hijo. Pero esta vez ya había sido convertido en mago. Y esto  me permitió transformar esa dolorosa realidad en una realidad llena de amor y esperanza,   gracias a la magia he podido superar mi fobia a los viajes aéreos y he viajado tantas veces para verlos, que Iberia me ha certificado en la categoría de pasajero frecuente. Todo esto motivado por el gran amor que siento por mis nietos, lo que me impulsa a seguir viviendo momentos mágicos junto a ellos.

CUENTO TRISTE

Así he querido titular este corto escrito, que hago para relatar algunas experiencias que he vivido en los últimos días y que tal vez no digan nada o quizás digan mucho. Al comienzo de la semana intenté la muy difícil tarea de arreglar mi cuarto y una vez más,   me encontré con el mueble donde los niños colocaban sus dibujos y cualquier otra cosa que consideraban de valor para compartirla conmigo.

Y una vez más, al ver esos dibujos que contienen y trasmiten tanto amor, no pude evitar conmoverme hasta lo más profundo de mi ser y comenzaron a brotar lágrimas de mis ojos mientras observaba los dibujos, ahora cubiertos de polvo, para decirme cuanto tiempo ha pasado de aquellos días felices, en los que con tanto entusiasmo y alegría venían a mi cuarto, para regalarme con tanto amor la belleza de sus expresiones de arte infantil.

Fue muy doloroso para mí aceptar que mi esperanza de que algún día regresaran y vieran su obra tal como la dejaron ya no se cumplirá. Entonces con profundo dolor y llanto, pero con gran amor y cuidado, fui quitando los dibujos para guardarlos no en una carpeta, donde físicamente están, sino en lo más profundo de mi ser, donde guardo mis más queridos recuerdos y a donde acudo en mis momentos más difíciles, para buscar la fuerza que me permita soportar tanta tristeza, porque la vida es amor y es sufrimiento y aunque mucho se sufra, debemos con amor seguir viviendo.

CUENTO TRISTE QUE LA MAGIA CONVIRTIÓ EN ALEGRE

Hace unos días envié a mi esposa una nota. En ella le relataba el muy triste momento, en el que decidí quitar de un mueble de mi cuarto, los dibujos que allí habían colocado mis queridísimos nietos Alejandro y Luigi. La nota la titulé Cuento Triste.

Después de vivir el doloroso momento al que hago referencia, una vez más la magia vino en mi auxilio. Los que tenemos el Don divino de la magia verdadera, podemos transformar realidades y fue lo que hice. Mediante la meditación mística los verdaderos magos podemos sentir la presencia de Dios y de nuestros seres queridos y fue así como viví la bella experiencia de tener la compañía de mis amados nietos.

Estaban ante mi tal como eran antes de marcharse a España, con la belleza resplandeciente de su inocencia y cada uno traía un bello dibujo y con dulce voz me explicaron, que sus dibujos eran regalos que habían hecho para mí con todo su gran amor y que nunca podían ser motivo de tristeza, que debía conservarlos para siempre en lo más profundo de mi ser, donde guardo mis recuerdos más queridos y que al tenerlos allí también los tendría a ellos y que me acompañarían por siempre, para darme con su gran amor, la fuerza que me permitiría superar cualquier dificultad, por grande que esta fuera.

Entonces tomé sus dibujos y los coloque junto a los otros y pude ver que estos  ya no estaban cubiertos de polvo, que habían recuperado toda su belleza y el esplendor de sus colores y al estrecharnos en un amoroso abrazo, ambos me decían lo grande que era el amor que sentían por mí. Y  esta vez las lágrimas que brotaron de mis ojos eran de amor y de alegría y así viví el momento mágico, de disfrutar como mis queridos nietos convirtieron el Cuento Triste en un Cuento Alegre.

LA MAGIA Y LA SOLEDAD

La soledad es terrible, destruye vidas y lo hace con el sufrimiento. Afortunadamente la magia permite neutralizar los efectos negativos de la soledad. Los magos podemos transformar la realidad que percibimos en la realidad que deseamos. Por ser mago, puedo transformar este solitario y polvoriento apartamento, en el esplendoroso templo de felicidad que un día fue.

Puedo sentir la presencia de mis nietos, puedo verlos entrar corriendo hacia el cuarto mágico del abuelo, donde siempre encuentran las chucherías de su gusto. Los puedo ver cuando salen del cuarto mágico sonriendo.  Alejandrito con una bolsa de Doritos y Luigi con su chocolate preferido. Puedo verlos jugar hasta el cansancio para luego oírlos anunciar que se van a su casita, así llamaban a su apartamento. Puedo con mi magia, oír  su algarabía cuando juegan en la planta baja acompañados de José Tomás y Cesar David y oigo a Alejandrito cuando me llama para que baje a buscarlo, diciéndome abuelo súbeme que estoy cansado.

Gracias a la magia, puedo cuando bajo a caminar, verlos en su ventana y oírlos llamarme para que suba a estar con ellos. Por ser un verdadero mago, puedo ver cada vez que regreso  de  la calle, cuando en la planta baja Alejandrito corre hacia mí y al abrazarme pronuncia sonriente su frase de bienvenida, abuelo ¿qué me trajiste?

He intentado narrar algunas de mis mágicas experiencias de abuelo, las cuales me han dado una gran felicidad, que me acompañará hasta el último día de mi vida. Afortunadamente Dios me ha comunicado que conservaré el Don de la magia hasta el momento de mi muerte, lo cual me permitirá en ese momento final, realizar mi último acto de magia, para así estar acompañado de mis cuatro maravillosos y queridísimos niños y con la presencia de mi amado hijo que sonriendo esperará, para acompañarme en el recorrido de ese último viaje.   

LA MAGIA Y LOS MILAGROS

Intentaré escribir de un tema tan difícil, que espero que sea la magia, quien venga en mi ayuda y me permita expresar con aceptable claridad, las maravillosas vivencias que me propongo relatar.

Más sobre

En un escrito anterior conté como al convertirme en abuelo recibí el Don de la magia y la fortuna de los milagros. Hoy trataré de escribir para mis nietos, algo del significado que tiene este maravilloso regalo de Dios.

La verdadera magia, es la magia divina. Como he explicado anteriormente, ella nos permite transformar realidades. Podemos los verdaderos magos convertir lo negativo en positivo. Eso lo hacemos con el dominio del pensamiento. Los verdaderos magos sabemos que toda dificultad, no importa lo grande que sea, siempre se puede superar y el secreto está en encontrar el aspecto positivo, para anular los efectos negativos que contienen las dificultades.

Quizás un día escriba un pequeño manual de magia, para que mis nietos aprendan su práctica, pero hoy me limitaré a narrar, algo de lo vivido como mago. Quiero explicar a mis nietos, que ser mago significa una gran responsabilidad

El primer requisito, para ejercer la magia divina, es ser una persona de bien y ello quiere decir vivir en la práctica de las virtudes, Los verdaderos magos, solo podemos utilizar el poder de la magia para causas nobles. Utilizamos la magia para mantener relaciones de paz y de equilibrio con nuestro ser, con nuestros semejantes y con la naturaleza.

Nuestra vida está inspirada y motivada por la fuerza del amor, Vivimos con honestidad, autenticidad y humildad. Trabajamos incansablemente para construir un mundo mejor. Otros aspectos muy importantes de la magia divina y de su práctica, los trataré en ese pequeño manual que pienso escribir para mis nietos.

Ahora intentaré decir algo de los milagros. Lo primero es explicar que cuando somos magos, tenemos la facultad de entender y explicar sucesos maravillosos de manera sencilla. Un mago es un maestro de la sencillez. Eso nos permite captar los mensajes que nos envía la fuente del bien. Podemos descifrarlos y utilizar su contenido siempre al servicio del bien.

Los magos sabemos que cuando el poder de la magia llega a su límite, todo queda en manos de Dios y es en ese momento cuando ocurren los milagros, que son sucesos maravillosos y para los cuales no tenemos una explicación que pueda producir el razonamiento humano.

Ya escribí antes que me fue otorgado el Don de la magia y la fortuna de los milagros. También escribí que en más de una oportunidad he creído que mis ruegos han sido atendidos con un milagro. De esas oportunidades hay una que hoy quiero relatar. Es la vivida con un accidente sufrido por mi queridísimo nieto Armando.

Hago el relato con la intención de que mis nietos aprendan, que nunca se debe perder la esperanza, que nunca se debe dejar de luchar, que nunca debemos rendirnos, que existen la magia y los milagros para hacer que todo lo bueno sea posible.

Armando se lesionó durante un partido de fútbol. Fue una lesión en la rodilla que ameritó una cirugía, la cual según la médica tratante necesitaría de una segunda cirugía para su recuperación definitiva, por las características de la lesión y lo complicado del tratamiento.

La situación despertó en mí dudas, angustia y mucho sufrimiento, por lo que pedí a mi hijo y a su esposa que consultaran la opinión de otros especialistas. Así se hizo y la opinión de los consultados coincidió con la de la médico tratante.

La segunda cirugía consistía en realizar un injerto de piel, la única esperanza que daban los médicos para evitarla era un tratamiento regenerativo en el cual no tenían mucha confianza. En medio de mi angustia y sufrimiento, fueron pasando los días del plazo establecido, para que el tratamiento diera el resultado de evitar el injerto.

En todo ese tiempo nunca deje de rogar por el milagro. Llegó la última consulta y la médica tratante ratificó la necesidad de la nueva cirugía. Todos los especialistas consultados estuvieron de acuerdo. Se preparó todo para ejecutarla. Pero el día antes, una vez más se insistió ante los especialistas y al examinar a Armando diagnosticaron que la cirugía no sería necesaria.

Para lo sucedido, sé que hay diferentes interpretaciones y que cada quien creerá en la suya. Pero yo sé, como verdadero mago, que todo sucedió por el poder de la magia divina y la fortuna de los milagros.

MAGIA PRESENTE Y FUTURO

 Hoy al intentar escribir del presente, me percato que ya han transcurrido más de dieciséis años del nacimiento de mi querido  Armando, mi primer nieto y el mismo tiempo ha pasado desde que se me otorgó el Don de la magia. Después de Armando llegaron mis amados Alejandrito y Luigi y el menor de todos, el pequeño y querido Gabriel.

Han sido años en los cuales hemos disfrutado de muchos momentos felices. También han existido momentos difíciles, pero gracias a la magia logramos superarlos. Ahora mis nietos se convirtieron en cuatro maravillosos adolescentes y debo utilizar la magia para seguir cumpliendo con mis tareas de abuelo,

La más importante y más difícil, compartir el tiempo para estar con unos y otros, unos en Venezuela, Armando y Gabriel y los otros en España, Alejandrito y Luigi.

Por ser un verdadero mago he podido cumplir con este propósito y así hemos seguido viviendo momentos mágicos: la alegría de cada reencuentro después de horas de largo viaje, compartir celebraciones de cumpleaños, los éxitos en sus estudios y en el deporte y todas sus nuevas experiencias.

Agradezco a Dios el Don de la magia, de no ser por ella todo esto no hubiera sido posible y tampoco hubiese sido posible para mí, el soportar la tristeza de las despedidas y los meses de distanciamiento. Pero los verdaderos magos tenemos muchos recursos y ellos me han permitido que, a pesar de la distancia, mis queridos nietos estén siempre conmigo y que nuestro amor sea cada día más grande.

Para escribir del futuro, primero quiero relatar que mi condición de mago, me ha permitido crear en el presente, un método que me garantiza que mis nietos y yo seguiremos viviendo momentos mágicos y felices también en el futuro.

El método al que hago referencia lo utilizo para practicar y divulgar la magia. Con él pienso entrenar a mis nietos, para que la práctica de la magia se convierta en una tradición familiar y que ellos al igual que su abuelo tengan el poder de la magia divina.

Este método lo he bautizado con el nombre de Sicfis y tiene como finalidad el desarrollo de las potencialidades del cuerpo y de la mente, lo cual permite superar las dificultades de la problemática existencial. No importa que grande sean estas dificultades, en el Sicfis siempre se  encuentra la solución para superarlas.

El primer gran logro que obtendré al entrenar a mis nietos con el Sicfis, es que de adultos serán personas de bien. Esto es alcanzar el máximo nivel de desarrollo y crecimiento espiritual que puede lograr el ser humano, porque eso es vivir en la práctica de las virtudes, eso es vivir en la gracia de Dios y ese es el requisito indispensable, para practicar la magia divina y ser un verdadero mago.

En la práctica de Sicfis mis nietos encontrarán todo lo necesario para su felicidad. El Sicfis les enseñará cómo viajar a la profundidad de la mente, utilizando para ello la meditación y en la profundidad de la mente se comunicarán con la fuente del bien y de esa fuente obtendrán las respuestas para las interrogantes fundamentales de la vida y comprenderán que esa fuente del bien es Dios y a partir de ese momento, viviendo como hombres de bien vivirán con la gracia de Dios y de él recibirán  el Don de la magia divina.

Por ser un verdadero mago puedo ver lo que sucederá en el futuro. Veo a mis nietos como hombres de bien, felices, disfrutando el éxito obtenido producto del esfuerzo y la perseverancia. Los veo con una vida colmada de amor y de esperanza, que es el título que he querido dar a este relato y que tiene la intención de enviar a mis queridos nietos un mensaje que sirva de testimonio del gran amor que siento por ellos y al mismo tiempo, que comprendan los valores que orientan la vida de su abuelo.

Si logro el propósito, entonces compartiré con mis nietos un nuevo momento mágico. Pero esta vez, gracias a la magia divina, será un momento que durará por toda la eternidad. 

 LA MAGIA MIS NIETOS Y LA VENEZUELA DEL FUTURO

En la primera parte de este relato, escribí cual es el propósito del mismo y también dije que quizás seguiría escribiendo un cuento que apenas comenzaba. Hoy amanecí pensando que a mis nietos les alegrará saber, como la magia de su abuelo le permitió transformar la realidad que vivía Venezuela y la convirtió de un país que sufría una grave crisis, a un país próspero lleno de amor y de esperanza. 

Esta parte del cuento comienza con el viaje que llevó a mis nietos Alejandro y Luigi a España. Ya conté el terrible dolor que esa vivencia me produjo y escribí como utilicé la magia para poder soportarlo. Ahora narraré como en medio del inmenso sufrimiento, me prometí que utilizaría todo el poder de mi magia, para evitar que las familias venezolanas, tuvieran que abandonar el país porque las graves circunstancias que imperaban,   ya no permitían vivir en el  sin el riesgo de perderlo todo inclusive la vida.

En ese momento me hice consciente de que centenares de familias habían abandonado la Patria y que millones de niños, adolescentes y jóvenes quedarían atrapados en ella, sin ninguna posibilidad de un futuro que les proporcionara una vida de bienestar. Y lo más triste, sin tener la garantía de llegar a convertirse en adultos, porque la delincuencia que se ensañaba con ellos, enlutaba cada vez más hogares venezolanos.

La verdadera magia como expliqué antes, nos permite transformar realidades, cambiar vidas. El poder de esa magia radica en el dominio del pensamiento. Cuando alcanzamos el dominio del pensamiento, tenemos a nuestro servicio la más poderosa herramienta para superar dificultades y al mismo tiempo para hacer crecer nuestras cualidades como personas de bien. Es con la meditación como se activa el proceso que permite el uso del dominio del pensamiento y de la verdadera magia.

Cuando decidí utilizar la magia para sacar a Venezuela de su crisis, lo primero que hice fue meditar para activar el proceso que me permitiera encontrar las respuestas que necesitaba para alcanzar mi objetivo. La  primera respuesta me dijo que la causa fundamental de la crisis eran las políticas que puso en vigencia la gente que gobernaba  el país y que destruyeron su economía y lo convirtieron en el  más peligroso del continente.

Las respuestas también me dijeron que el egoísmo y la corrupción impedirían que la gente que gobernaba pudiera rectificar, por lo cual era necesario cambiarlos y que ello debía hacerse mediante unas elecciones libres que permitiera a los ciudadanos decidir qué futuro querían para sus familias, para sus hijos, para su patria.

También me dijeron las respuestas, que sería necesario crear un gran movimiento de unidad nacional, que obligara a realizar esas elecciones y que a ellas debía acudir ese movimiento unido y con un programa de gobierno que permitiera iniciar la reconstrucción del país. Gracias al poder de mi magia, logré convencer a la gran mayoría de los ciudadanos de la necesidad de poner en práctica lo que indicaban las respuestas que había obtenido.

Así logramos realizar las elecciones en las cuales resulto victoriosa, la gran mayoría que quería  el cambio y el inicio de un proceso de verdadera transformación de la sociedad.Fue entonces cuando comenzamos la construcción de una sociedad en la que impera la justicia social, la libertad, los auténticos derechos humanos.Una sociedad en la que todas las personas de bien tienen la garantía del derecho a una vida digna, una sociedad en la cual los niños pueden crecer con salud, con recreación, con estudios y con la seguridad de un futuro.Todo eso lo logré con mi magia, pero la más importante, conseguí que mis nietos regresaran a disfrutar de esa nueva Venezuela y con ellos miles de niños y así hemos vivido con gran felicidad este momento mágico de amor y de esperanza.

 

 

 


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Héctor Armando Espinoza Toledo (62 noticias)
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