Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Vittoriofranchi escriba una noticia?

De privilegios y otras yerbas

14/07/2009 01:05 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Dios, aún en el vientre de nuestras madres, nos puso una mano en la cabeza mientras nos decía "A tí te tocará nacer en esta era maravillosa". Y sabía lo que decía

CAda mañana, cuando enciendo mi ordenador, acción convertida en el acto reflejo mas común de estos tiempos para quienes tienen la fortuna de un acceso permanente e irrestricto a internet, me doy cuenta de que soy un privilegiado, pero no uno cualquera, aislado del género humano, sino uno entre dos mil y tantos millones de personas lo que, inmediatamente, me lleva a pensar seriamente en una redefinición del vocablo "privlilegio".

EN efecto, cuando entro cotidianemente en contacto con el ciberespacio y su arrolladora avalancha de datos, caigo en la cuenta de que el género humano está, ciertamente, atravesando su época de mayor esplendor en cuanto a intercambio de información se refiere.

HAce poco me detuve a pensar cómo se fueron desarrollando las sociedades a través de los tiempos, hasta desembocar en esta desenfrenada era de la información, en la que los datos actualizados al segundo y transmitidos a tiempo real a través de la telaraña mundial, juegan un rol de tal importancia que la suerte de países enteros se halla en juego a sólo un click de distancia entre el progreso mas esplendoroso y el subdesarrollo mas lamentable.

EN cualquier nanosegundo de cualquier momento de cualquier día, un gigantesco, inenarrablemente enorme e invisible torrente de bits y bites se está trasladando de un sitio a otro, de un ordenador de origen a otro de destino, sin importar distancias, diferencias culturales, idiomas, costumbres, grado de desarrollo de los pueblos, husos horarios y una amplia y variada gama de etcéteras que no me animo a continuar enumerando por no consumir demasiado espacio en ese primer aporte.

UN domingo de hace un par de meses, mi nieta menor me preguntó cómo hacían las personas para comunicarse cuando no existía internet. Me ví obligado a hacer un recuento de las numerosas formas de comunicación que los hombres (dicho esto en forma genérica, por supuesto) vinieron empleando desde los tam-tams de los troncos ahuecados y golpeados a secuencias e intervalos determinados, pasando por las palomas mensajeras, las señales de humo de los Sioux y Apaches, los chasquis de la puna Sudamericana, el telégrafo en código Morse, el teléfono, el teletipo y el fax para desembocar en el actual correo electrónico, el messenger y la intrincada maraña de internet.

LA niña, en una de esas explosiones de creatividad de las que son capaces los niños me dijo, muy suelta de cuerpo mientras miraba fijamente su chocolate mordido: "¿abuelo... entonces, cuando un presidente se moría, la gente se enteraba cuando ya había otro presidente trabajando en su lugar?. Pensé en el asesinato de Abraham Lincoln, la Revolución Francesa, la batalla de Trafalgar, las Invasiones Inglesas al Río de la PLata, pero también en aquel 22 de Noviembre en que fue asesinado John F. Kennedy, el 16 de julio de 1969 cuando asombrado miraba por la tele las imágenes de Neil Armstrong saltndo desde el módulo lunar.

LE dije que así eran las cosas en aquellos tiempos remotíiiiiisimos en los que no habían diarios on-line, ni TV por cable, ni CNN, ni BBC, ni nada de eso. Sólo rudimentarios medios de propagación de las noticias, muy lentos, nada prácticos, ruidosos y poco confiables. Mi nieta me dijo entonces que aquellos tiempos debieron haber sido muy aburridos, a lo que respondí que no precisamente aburridos. Sólo diferentes, porque había mas tiempo para compartir con la familia, mas horas para jugar con niños de su edad, diferentes juegos que jugar y muchas otras cosas que la gente hacía en lugar de estar sentados durante horas frente a un ordenador.

LUego de derivar en una amplia variedad de temas relacionados y de responder un aluvión de preguntas, mi nieta se fue a jugar (no sin antes dejarme estampado en la mejilla un beso de chocolate) y yo me detuve a pensar. Y pensé... y caí en la cuenta de que yo fui parte de la civilización de la falta de información, en que cuando era niño, nada de esto (que hoy acepto y utilizo como lo mas normal) existía y que también había tenido el privilegio de jugar a las bolitas (canicas) a la pelota de trapo, las escondidas, las cometas y otras muchas complejas disciplinas infantiles, pero que, Dios, aún en el vientre de mi madre, puso Su mano en mi cabeza, aún en desarrollo, mientras me decía con voz profunda, pausada:

"A tí te tocará nacer en esta era maravillosa".

Naturalmente no fuí el único. Millones de otros seres reibieron esa caricia y hoy tienen el privilegio de vivir en esta maravillosa era en la que la información y la cultura se encuentran en la punta de los dedos o el mecánico y cuasi intrascendente click del mouse. Con todos esos seres tengo (una vez más la palabra) el privilegio de compartir una época en la que todos podríamos estar enterados de todo en todo momento y en todo lugar, si la maravilla de internet pudiera estar al alcance de todos. Jamás imaginé, cuando niño, que esto pudiera pasar mientras me toca vivir la vida.

SÓlo espero que los gobernantes de muchos países abran sus mentes al progreso, dejando de lado sus ansias de poder a costa de la ignorancia de los pueblos. Muchos repúblicas de Latinoamérica, Asia y África podrían así salir de su endémico atraso y sumarse al torrente de información y cultura que hoy recorre el mundo. ¿Te imaginas un mundo así? ¡¡What a wonderfull woooooooooooorld!!


Sobre esta noticia

Autor:
Vittoriofranchi (1 noticias)
Visitas:
294
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.