Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que David Cabañas escriba una noticia?

Me siento Radiactivo

13
- +
29/04/2020 23:01 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Solo se puede cosechar lo que se siembra, nada mas ni nada menos

Llego a casa y me siento radiactivo, no estoy cómodo con ninguna ropa que llevo puesta, me las cambio pero sigue el mismo índice de incomodidad, no quiero tocar nada, cada paso entre los míos es un suplicio, voy sigilosamente tal cual extraño en un espacio que solía ser solo mío, los encuentros con mi familia significan tener la lamentable misión de exigirles distancia con cara de pocos amigos, con el fin que si se les ocurra acercarse, sabiendo que por dentro me muero de ganas de darles un abrazo eterno y sanador.

Nada es suficiente, ningún lavado de manos y brazos basta, ninguna ducha de horas alcanza, es que el virus se queda impregnando en el peor lugar posible, un lugar en donde es mucho más difícil erradicarlo, la mente, de allí no la sacas con nada, cuando piensas que lo estas venciendo, vuelves a escuchar noticias de sus proezas de proporciones bíblicas, y el ciclo de pánico por ende, inevitablemente vuelve a empezar una y otra vez, al final  solo queda la resignación de asumir que allí está y tratar, solo tratar de convivir lo mejor posible con él. Para una especie acostumbrada al dominio, tener opciones condicionadas por alguien o por algo puede resultar verdaderamente frustrante.

 Esta se puede definir como la era de la convivencia, aquí aprendemos a la mala a convivir con cosas que no quisiéramos hacerlo, aprendemos a convivir con nuestros más profundos miedos; el miedo de contraer el virus y que los tuyos lo hagan, el miedo de que por ello no los veas más, el miedo de quedarte sin empleo en una época de mucha incertidumbre, el miedo de no saber que te espera allí afuera, el miedo de que esto no acabe pronto, el miedo de que nada vuelva a ser como antes. Nos han cortado las alas que nos hemos ganado pluma a pluma al costo que fuere, lo más irónico es que ello nos puso en la situación que estamos. Siguiendo en la línea de la ironía se puede afirmar que el peor efecto del virus no es lo que le hace a nuestro organismo desde el punto de vista virológico, es en realidad, en lo que nos convierte, nos obliga a cambiar, nuestra esencia. nuestra orgullosa escencia.

Tiene tal descaro que nos obliga a mirar mientras destruye todo a su paso, sin importar cuanto se tardó en construir eso, jactándose de su poder irreprochable, tal y como nosotros lo hacíamos con el resto del planeta, antes que todo esto sucediera, teniendo en ese momento un pensamiento limitado por nuestro ego, que nada ni nadie nos reclamaría tales atrocidades. Este virus va reclamando vidas inocentes a diestra y siniestra sin medir consecuencias y es lo que lo sentenciará su fin, ¿no les suena familiar?, la voracidad siempre fue premiada por el planeta a lo largo de la historia con lo que merecía. Creo que estamos a tiempo, siempre y cuando podamos comprender los mensajes claros que nos dejan, es hora de dejarnos de hacer la vista gorda a todo lo que pasa. Lo que nos queda después de esto es sacarnos la ropa que nos hace sentirnos radiactivos y echar mira hacia un futuro más empatico.


Sobre esta noticia

Autor:
David Cabañas (3 noticias)
Visitas:
74
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.