Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diasporaweb escriba una noticia?

La muerte de Gadafi entre los negocios de Aznar y las cárceles de Libia, según Amnistía Internacional

04/02/2015 11:57 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En este reportaje especial Diasporaweb sigue paso a paso las andanzas de sus personajes con un fondo triste de las cárceles de Gadafi y su rearme de la hora undécima que no le sirvió para caer y morir en manos de sus enemigos de la Primavera Árabe

Sin mencionar al ex tesorero Luis Bárcenas ni la contabilidad B del PP, Aznar fue tajante al afirmar en la última convención de los Populares que "la corrupción es un cáncer que no podemos tolerar. Cada uno tiene que responder de sus actos; con la ley, con todas sus garantías pero con todas sus exigencias". "Mirándoos de frente os lo digo: de mis actos respondo desde el primero hasta el último". El ex presidente alertó sobre los peligros que a su juicio representan el independentismo y el populismo y  enfatizó que en este año de comicios municipales, autonómicos y generales "no se decidirá entre continuidad o cambio. Se decidirá entre cambiar para destruir o cambiar para construir".

"No se trata de apelar al miedo, sino a la ambición de hacer un país mejor para todos",   añadió, para posteriormente lanzar un mensaje: "Habremos hecho cosas mal, pero menos que cualquiera. Tenemos que aspirar a ser los mejores, no a ser los menos malos".

El ex presidente se despidió en tono conciliador pero reafirmándose en la defensa de sus posiciones: "Contad conmigo: estoy donde siempre, estoy con vosotros", como si fuera Jesús, dirigiéndose a sus discípulos…

Pero la corrupción nació, creció y se desarrolló bajo la presidencia de José María Aznar

Y no murió ni terminó con Mariano Rajoy. Aunque la versión oficial sea otra, más amañada para no dejar mal al presidente Rajoy. Rodrigo Rato cayó como le gusta a Rajoy. A lo bonzo y con quemaduras de primer grado incurables, irrecuperables. Rajoy sólo ha tenido que llamarle "esa persona" como a Bárcenas. Rato está ya fuera de juego y eso cuenta para el presidente.

Hace tiempo que se intuye que la vía de escape que Mariano Rajoy va a utilizar para intentar zafarse del 'caso Bárcenas' pasa por aplicarle al aznarismo, una revisión histórica que haría palidecer de envidia al mismísimo Stalin. El expresidente Aznar se lo temía y seguramente por eso hace meses que se impuso una especie de autoexilio voluntario. Vaga por el mundo dando conferencias en “hispanenglish” como el maldito holandés errante de la historia. Sólo se atreve a pisar suelo español en las fiestas de guardar. No le ha servido de mucho. Su suerte está echada. Ahora que Rato ha caído, ya no le queda nadie delante al PP a quien tirar al pozo. Él es el siguiente. Debería prepararse.

Las filtraciones periodísticas y las investigaciones del FROB empiezan y acaban ahí: Bárcenas, Correa, Gürtel, la financiación ilegal del PP, la juerga de Caja Madrid, las cacerías de Blesa, las tarjetas 'black' y los millones de Rato y Lazard son cosas de la era Aznar, fantasmas del pasado. Mariano Rajoy no estaba y si aparece en las fotografías, se le borra con Photoshop. Es el arma secreta del marianismo para acabar de una vez por todas con la corrupción: borrarla y echarla a  “esa persona”.

Es cierto que Rajoy  durante esos años infames del aznarismo, fue todo lo que se puede ser en el Gobierno y en el partido, pero él no sabía nada, no escuchaba nada, no se enteraba de nada y no participaba nada. En realidad, Rajoy estaba leyendo el Marca porque esto de la política en el fondo no le interesaba mucho, como ahora.

Los amigos que se colocaron fueron los de Aznar y los amigos que metieron la mano fueron los de Aznar. El malo es Aznar y se habrá ganado todo lo que le pase. Eso es cierto. Pero vamos a ver cuántas personas deciden creerse ese bonito cuento para niños donde al sufrido Mariano Rajoy le ha tocado hacer limpieza y poner coto a tanto desmán. Sincronicemos nuestros relojes. A ver cuánto tarda Rajoy en referirse a Aznar como "esa persona".

Uno de los capítulos más macabros de Aznar son sus amigos extraños y "extravagantes" que podían haberle hecho más millonario “legalmente”

Los coqueteos de Gadafi con España comenzaron en diciembre de 1984, con un sorpresivo viaje a Mallorca, organizado bajo los auspicios del que fuera canciller austriaco, Bruno Kreisky, para facilitarle un encuentro con Felipe González. Fue la primera aparición de Gadafi y su extravagante séquito en suelo español. Ocupó 54 habitaciones del Hotel Son Vida y se reunió con González en la finca de un banquero en Santa Ponsa, precisamente en unos momentos en que  le acusaba a Gadafi de haber financiado al terrorismo en España con un cheque de 150 millones de pesetas . Gadafi lo desmintió, pero no dejó pasar la ocasión de la visita para calificar a Ceuta y Melilla como «ciudades árabes».

José María Aznar no tardó mucho tiempo en convertirse en padrino de Gadafi en el intento del líder libio de hacerse respetable, demócrata y anti-terrorista que terminó  en 2011 con una muerte atroz, durante la Primavera Árabe. Años antes, el compadreo con Aznar le sirvió de mucho a Gadafi para recuperar sus relaciones con Occidente tras años de aislamiento por Lockerbie. El régimen libio había sufrido los efectos de las sanciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU por su autoría del atentado del avión de la Pan Am sobre Lockerbie en 1988 en el que murieron 270 personas.

La decisión del Consejo de levantarle las sanciones en 2003 se produjo tras el acuerdo entre Londres, Washington y Trípoli, con tal de que Gadafi pagara una indemnización a los familiares de las víctimas del atentado de Lockerbie (cosa que hizo)  y tras el posterior acuerdo entre Libia y Francia sobre la indemnización a las víctimas del atentado contra el C-10 de UTA de 1989 (170 muertos)

Levantadas las sanciones, Aznar vio vía libre para tratar con Gadafi, y fue él primer presidente de un gobierno occidental que visitó Libia tras la decisión de la ONU. Lo hizo en septiembre de 2003, es decir, sólo un mes después de que el embajador libio en las Naciones Unidas admitiera lo de Lockerbie.

Para justificar esas prisas, Moncloa destacó entonces que, después del 11-S y la destrucción de las Torres Gemelas, Gadafi se había comprometido con Bush a colaborar en la lucha contra el terrorismo Al Qaeda y cambiar de bando. Los países europeos aún veían a Gadafi con prevención, incluso después de resolverse la tragedia de Lockerbie, pero Aznar decidió en seguida que Libia era un campo abierto para los negocios.

En su visita a Trípoli, Aznar aceptó jugar la carta propagandística que más le gustaba al líder libio: visitar las ruinas de su exresidencia bombardeada por aviones de Estados Unidos en 1986 por orden del Presidente Reagan en represalia por un atentado de Gadafi cometido en Alemania. Aznar no quiso firmar sin embargo en el libro que se ofrecía a todos los visitantes de Bab el-Aziziya,   convertida en museo.

Aznar elogió el camino emprendido por Gadafi y el dictador le acogió en su jaima del desierto y le dejó con la boca abierta al regalarle el caballo Rayo del Líder, que le hizo exclamar «Dios mío», al verlo. Aznar estaba, impresionado por los personajes que le rodeaban y tal vez por la aglomeración de cámaras y periodistas, pero reaccionó al ver un recuerdo poco decoroso que el Rayo del Líder  dejó sobre la hierba. El caballo  terminó en los establos de la Guardia Civil de Valdemoro, Madrid. Aunque de forma heterodoxa, fue el inicio de una gran amistad.

Las relaciones entre España y Libia se intensificaron cuando meses después Gadafi aceptó clausurar su incipiente programa de armas de destrucción masiva.  Libia dejaba de ser un Estado paria y peligroso a ojos de Occidente. Y más que eso, Tony Blair llegó a Libia en marzo de 2004, también con la esperanza de hacer negocios con Libia. Gadafi visitó España en 2007.

Gadafi, ataviado ya de antiterrorísta, se incorpora con la venia de Aznar y Bush a la comunidad internacional

Tras el primer encuentro con Gadafi, Aznar mostró su intención de participar en los esfuerzos diplomáticos para que Libia se reincorporara, "con una actitud positiva", a la comunidad internacional. Según Aznar. Libia había demostrado su voluntad de mostrarse ante el mundo como un país que rechaza el terrorismo y respeta la legalidad internacional. Estaba claro que Gadafi le estaba agradecido a Aznar y por  eso le abrió la posibilidad de intervenir como mediador en contratos millonarios. Tampoco Aznar dejó tirado a su amigo libio. En abril de 2010, se mostró  completamente en contra de la intervención militar de EEUU y Europa contra el régimen libio. En una conferencia pronunciada en una universidad de Nueva York, Aznar dijo que Gadafi era

"un amigo extravagante, pero siempre un amigo", una vez que aceptó “destruir sus armas químicas y ayudar a EEUU en la guerra contra Al Qaeda“. Y ahí se vio claro el ligue de Aznar-George W.  Bush y su histeria sobre las armas de destrucción masiva, que luego sirvieron de excusa para invadir Irak, con la aprobación de Aznar, y la estrecha colaboración bélica de Tony Blair.

La buena relación personal entre Aznar y Gadafi convirtió al expresidente en el mejor mediador posible para conseguir el permiso del Gobierno para invertir en Libia. En la época de la primera visita de Aznar, había en las cárceles libias centenares de presos políticos, según Amnistía Internacional, algunos encerrados desde 1973.Y un sinnumero de desaparecidos y de exilados libios en países norafricanos o europeos.

Hacer negocios en la Libia de Gadafi requería algunos requisitos imprescindibles, y había uno que destacaba sobre los demás. "Todo en Libia, absolutamente, tenía que ser aprobado por Gadafi o uno de sus hijos", según Nansen Saleri, exdirectivo de la petrolera Saudi Aramco que participó en negociaciones que fue imposible cerrar. Y "la familia Gadafi o sus aliados políticos están metidos en cualquier cosa que merezca la pena comprar, vender, cambiar, arrebatar o poseer", dijo un informe difundido por Wikileaks.

Eso pone en contexto la mediación que realizó José María Aznar para que una empresa española obtuviera un contrato millonario en ese país.

Abengoa no era una empresa recién llegada a Libia.  Fue en 1978 cuando construyó en ese país su primera desaladora para una empresa pública Libia. No se puede decir que careciera de contactos o experiencia. Pero asegurarse un contrato allí siempre ha supuesto mantener relaciones con la cúpula del régimen, y no había mejor carta de presentación que un exjefe de Gobierno que tenía tan buena sintonía con Gadafi.

"Libia es una cleptocracia y Aznar lo debía saber, porque además Wikileaks lo aireaba.  Un informe de mayo de 2006 destacaba que los privilegios comerciales o financieros podían perderse en función de criterios no siempre claros: "Gadafi se pronuncia a menudo en público contra la corrupción en el Gobierno, pero la élite bien conectada al poder tiene acceso directo a acuerdos empresariales muy rentables. Este acceso puede desaparecer con facilidad cuando los individuos en cuestión caen en desgracia".

En ese contexto, contratar a Aznar y asegurarle una comisión millonaria si todo iba bien era una apuesta sólida para la empresa española, una vez que Libia se había lavado su rostro de la porquería de ayer. Un ablución satisfactoria. La recompensa para Aznar estaba clara y 28 grandes empresarios españoles formaron parte de la comitiva de Aznar para preparar jugosos contratos.

La secretaria general del PP corrió a defender los negocios del expresidente José María Aznar con la Libia de Gadafi, desvelados en exclusiva por eldiario.es. Mª Dolores de Cospedal ha negado que se le pueda poner alguna pega al trabajo del expresidente como comisionista del grupo Abengoa con el objeto de vender cuatro plantas desaladoras en 2010: "Es legal. ¿No? Pues lo que es legal, es legal."

Cospedal  recordó el hecho de que un expresidente se dedique a ganar dinero en su actividad privada no contraviene la ley, aunque para ello se sirva de recursos públicos como los destinados a su oficina por Presidencia del Gobierno. Los expresidentes cuentan con una secretaria y un asistente, que en aquella época era Pablo Casado, actual diputado del PP por Ávila. Casado fue señalado por Aznar a la empresa Befesa para recibir las copias de las comunicaciones sobre el negocio en marcha.

Aznar cobró un adelanto de 126.000 euros, pero su enriquecimiento pudo ser mucho mayor si no se hubiera truncado todo a causa de la guerra de Libia, a cuya invasión Aznar esta vez él se había opuesto tenazmente. La muerte de Gadafi en octubre 2011 truncó la relación y los negocios. Si los contratos se hubieran cumplido la comisión pactada del 1% habría llegado a los 250 millones de euros sólo por concertar la cita y recomendar a Gadafi de las bondades del producto y la capacidad de la empresa la empresa energética española Abengoa para sacar adelante el proyecto. Por encima de ese importe, el expresidente veía reducida su comisión al 0, 5%.  Aznar rubricó el contrato en calidad de "persona con reputada experiencia en el mercado internacional y en particular en el libio".

 

Wikileaks divulgó una serie de documentos que prueban la intervención de Aznar para que Gadafi, firmara el contrato con Abengoa (empresa hispano-mexicana con presencia internacional).

Aznar cobra un sueldo como ex presidente del gobierno, tiene una oficina cuyos gastos los paga el erario y además tiene otros cargos en diversas trasnacionales, como News Corporation, de Rupert Murdoch, y la eléctrica española Endesa.

El vocero de la Izquierda Plural en Exteriores, diputado Joan Josep Nuet, acusó: "pensamos que Aznar está ensuciando la política y estamos cansados de tanta basura. El ex presidente utilizó su cargo, remunerado con dinero público, para facilitar que una empresa española hiciera negocios con el gobierno de Libia.

Cuando Gadafi devolvió la visita y viajó a España en 2007, Aznar ya no estaba en Moncloa, pero su amigo libio no le había olvidado. Le invitó en Sevilla a una cena privada, a él y a Ana Botella, que comenzó con el sacrificio de un cordero. Al año siguiente, 2008, Aznar viajó otra vez a ver a su amigo en una visita  poco conocida.

Como Amnistia Internacional siguió acusando al líder libio, el hijo de Gadafi intervino: "Tenemos mejor historial de derechos humanos que nuestros vecinos", dijo Seif Gadafi, quien por entonces se hacía pasar por el futuro reformista del régimen, con permiso de papá. "Desde luego que no somos Suiza o Dinamarca. Somos parte del Tercer Mundo y de Oriente Medio, pero somos mucho mejores que nuestros vecinos"

Los contratos comerciales con España, son una tapadera que oculta otros contratos para la importación de armas a Libia

La visita de Gadafi a España en diciembre de 2007 fue extraordinariamente anómala,   jóvenes vírgenes como escoltas, leche fresca de camella. Trajes regionales. Y exceso de excentricidad. El estrafalario aspecto del presidente libio –para deleite de la prensa y pudor oficial del gobierno– fue el entremés de suculentos acuerdos comerciales con España valorados en miles de millones de euros a los que optaban empresas españolas. Y quizás un velo tendido para que no percibiera el verdadero objeto de su visita: su rearme. El líder oteaba en el horizonte del desierto que  algo malo iba a ocurrir y quería reforzar su armería y sólo  podía hacerlo en España, porque aunque la industria norteamericana le hubiera  interesado más, no quería al FBI encima y que el Washington Post le llamara terrorista. Aznar volvía a ser el rey de su tablero de ajedrez.

Como el dictador siguió sus buenas relaciones con Aznar y Ana Botella con los que conversó de todo, muchos se preguntaron ¿de que más hablaron Aznar y Gadafi?

La visita de Gadafi a España fue provechosa para Aznar. El foco mediático de atención se centró en las inversiones en petróleo y gas, turismo e infraestructuras. El resto puro folklore y circo estilo Gadafi. Gracias al velo protector, apenas se mencionó en los medios la avidez de Gadafi por entrar en el sector armamentístico que fue uno de los lobbies empresariales más favorecidos por las alianzas comerciales entre Libia y España, según uno de los cables filtrados por Wikileaks a los que medios a través del periódico noruego Aftenposten. Así que los festejos estrambóticos de Gadafi ocultaban en realidad lo esencial: la venta de armas de España a Libia. El Gobierno español cerró entonces acuerdos en material de defensa valorados en 1.500 millones de euros, según un telegrama diplomático fechado en enero 2008. El entonces embajador norteamericano Eduardo Aguirre informaba que el Gobierno de España calculaba que las inversiones comerciales con Libia podrían ascender hasta los 12.300 millones de euros y precisaba que un alto porcentaje de las exportaciones consistía en material de defensa y aeronáutica. El cable destacaba una facturación de 1.500 millones de euros para defensa.  No se detallaron el tipo de armas, el importe total ni la fecha límite para cumplir los acuerdos alcanzados con Libia –el Gobierno tampoco informó de estos detalles al hacer balance de la visita de Gadafi. Pero la página web del Ministerio de Industria, entonces dirigido por Joan Clos, detalló la naturaleza de las exportaciones armamentísticas al Gobierno libio desde entonces.

Sin embargo, en 2008 se firmaron acuerdos comerciales valorados en 3, 84 millones de euros más destinados a la categoría 4 de armas. Un rango que incluye balas, bombas, torpedos, misiles, granadas, minas... Libia fue el segundo país destino de las exportaciones españolas de materiales doble uso en 2009 –tecnología civil susceptible de ser utilizada con fines militares–. La operación ascendió a 12, 7 millones de euros. Y los últimos datos publicados por Industria –relativos a los seis primeros meses del año anterior– revelan la venta de siete millones de euros en material de defensa y una partida de 3, 5 millones en instrumentos relativos a la categoría 15 –equipos de infrarrojos y de imágenes por radar– y una inversión de 3, 4 millones de euros más en artículos de rango 10 –componentes de aeronaves de combate.

En su estancia en Madrid, Gadafi se alojó en el palacio de El Pardo., como sin fuera el Generalisimo Y en sus jardines instaló su famosa jaima, la tienda de campaña de los nómadas. La jaima no regresó a Libia, ya que Gadafi, al concluir su visita, la dejó como regalo para el Rey Juan Carlos. Medía 12, 5 por 9, 5 metros y todo lo que había en su interior: las alfombras, un sofa, dos sillones blancos, una mesa de centro y otra de escritorio. Ante la mejoría del clima en la relaciones comerciales, el Rey realizó una visita oficial a Libia, con un objetivo fundamental que era dejar expedita la vía de la cooperación económica entre los dos países, con la firma de un memorandum de entendimiento que saldara la deuda contraída por el régimen libio 22 años atrás con un grupo de constructoras españolas. Gadafi también recibió al Monarca en su residencia de Bab el Aziziya.

Sólo la intervención incansable de Amnistía Internacional en este y otros episodios de violencia de estado es la nota optimista de este mundo en que vivimos

Antes de abandonar Madrid, recibió de manos del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón las Llaves de Oro de la ciudad y se entrevistó con el jefe del Ejecutivo. Los resultados de aquella visita a España comenzaron a verse pronto: aumentaron los intercambios comerciales aparte de los petrolíferos.

Se fortaleció la presencia de Repsol YPF en el país, donde meses antes había descubierto el mayor pozo petrolífero de su historia, que le iba a permitir duplicar su producción, hasta los 450.000 barriles diarios y se dispararon la exportaciones de material de defensa español a Libia.

Por esa época, el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, acudió presuroso a Trípoli en septiembre de 2009, a festejar los 40 años de la revolución que llevó al poder a Muammar el Gadafi, donde se encontró con personalidades como el italiano Silvio Berlusconi, el venezolano Hugo Chávez, y donde tuvo que sentarse junto a tipos tan impresentables como el presidente de Sudán, Omar al Bashir, acusado de crímenes contra la humanidad, o el jefe de los piratas somalíes que secuestran españoles.

Aparte del caballo, hubo otros estrambóticos regalos del dictador para otras personas como el obsequio  que en septiembre de 2008, hizo a Condoleeza Rice, secretaria de estado con el presidente Bush, quien recibió de Gadafi, que tenía por ella una especial predilección, un espectacular anillo de diamantes, valorado en unos 150.000 euros, junto con un laud y un medallón con una imagen suya en el interior. La entonces secretaria de Estado norteamericana no tuvo más remedio que rechazar el valioso anillo, porque la legislación norteamericana no permite aceptar este tipo de dádivas.

Pero si Libia que seguía figurando en la lista negra de los países que amparan el terrorismo del Departamento de Estado norteamericano, dio pasos para  “amnistar” a Gadafi por su rechazo a esa lacra y en apoyo a la legalidad internacional respecto a la proliferación de armas de destrucción masiva.

Las fuentes del Ejecutivo español recuerdan que ofreció ayuda a Estados Unidos tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y coopera con el Comité antiterrorista de la ONU, que en la actualidad preside España.

Amnesty International hizo una extraordinaria labor  en su denuncia contra Gadafi por su incansable vulneración de los derechos humanos

Y mientras Aznar, Ana Botella,   los invitados de honor de un presidente de estado ahora democrático, no veían detrás su otra cara, la de un criminal a la altura de los más altos esbirros de la Alemania nazi, en cuanto a crueldad. No sólo desde 1995 en que ocurrió la masacre de la prisión de Abu Salim, sino décadas antes. Y nadie en España sabía nada. En Estados Unidos, probablemente sí.  Pero al presidente Bush sólo le interesaba la lealtad de Gadafi respecto a sus guerras particulares y..su petróleo barato.

Desde antes de los 90, Amnistía Internacional está llamando a una investigación independiente sobre las muertes ocurridas en cárceles de Gadafi, y en 1995-1996, su llamamiento se constituyó en clamor, por un incidente que algunos llaman la masacre de la cárcel de Abu Salim. Se le sumó Human Rights Watch (HRW) que aportó la cifra de 1.270 los prisioneros  muertos y también llamó a la prisión un "sitio de atroces violaciones a los derechos humanos." Human Rights Watch  informó  que sus observadores fueron incapaces de verificar independientemente las pruebas de la masacre. Las afirmaciones citadas por HRW se basaron en el testimonio de un único exreo, Hussein Al Shafa’i, cuya versión de un número superior a 1.270 muertos. Al Shafa’i  trabajaba en la cocina de la cárcel. calculando el número de comidas que preparaba de menos y porque fue encargado por los guardias de la prisión para lavar los relojes que robaban de los cuerpos de los presos muertos..."

El gobierno libio rechazó las acusaciones sobre una masacre en Abu Salim. En mayo de 2005 el jefe de la Agencia de Seguridad Interna de la Gran Yamahiriya Árabe Libia Popular Socialista dijo a HRW que los reos apresaron a algunos carceleros y les quitaron sus armas. Tanto los prisioneros como los guardias murieron así como el personal de seguridad para restaurar el orden y el gobierno libio abrió una investigación ordenada por el Ministro de Justicia.

Podría ser solo el principio. Los cadáveres de 1.270 presos encontrados en una prisión de Trípoli, y la fuga eran ya información lejana de 1995 y 1996. Y los restos que hallados pertenecían a presos asesinados por el régimen de Muamar al Gadafi en diversos lugares.

El complejo Abu Salim tiene una siniestra reputación y los opositores al régimen que han estado detenidos allí, aseguran que el Gobierno de Gadafi les torturó allí utilizando diferentes tecnologías similares a las de Marruecos. Hace unos años, un norteamericano y ex preso de la cárcel, estuvo allí con GlobalPost que publicó sus experiencias en la cárcel de Abu Salim, años después. Sin embargo, si algo puede poner los pelos de punta, es pensar dónde se encuentran los otros miles de presos. Muchos no aparecerán y no lo dirán, pero los opositores a Gadafi temen que muchos otros miles aparezcan en fosas comunes.

El 24 de enero de 2010 las autoridades libias bloquearon el acceso a YouTube después de que fueron subidos videos de protestas en Bengasi por familiares de detenidos que murieron en la prisión de Abu Salim en 1996, y videos de la familia Gadafi. El bloqueo había sido criticado por Human Rights Watch.

En enero de 2011 el gobierno libio confirmó que  abrió una investigación sobre los incidentes  con investigadores internacionales. Informes hechos en una entrevista de la BBC por el prisionero Mansour Dao, una prominente figura en el régimen de Gadafi, proveen  evidencias dudosas de la masacre.

Con la Primavera Árabe en Túnez, Egipto y Libia aparecen las verdaderas razones de la ira popular contra Gadafi y otros tiranos

La ira contra los dictadores africanos fueron: el descontento de todos esos pueblos otros, ante la permanencia en el poder por más de cuarenta años de Muamar Gadafi y otros; el genocidio contra la población civil en masacres sistemáticas de presos políticos y muchos de los otros; la imparable corrupción; el incremento de la pobreza; la destrucción de las fuerzas armadas profesionales que le ayudaron a subir al poder y su sustitución por una milicia ideologizada; etc..

Aducir que en otros países no se condenó ese régimen por no conocer  bien los hechos que estaban ocurriendo en Libia es una gran hipocresía. Hugo Chávez lo conocía y propuso una comisión de paz. Ojalá se pudiera negociar una solución pacífica, pero fuera cualquiera la solución de dicho conflicto la única condición inmodificable tenia que pasar por la salida del poder de Muamar Gadafi y otros dictadores y su enjuiciamiento por la Corte Internacional de Justicia.

La periodista Lindsey Hilsum explora el tópico en su libro, publicado en 2012 "Sandstorm" (Tormenta de arena). Ella habló con representantes de un considerable número de familias libias que reclaman que sus familiares estuvieron en la cárcel y describe el número de muertos de esa masacre de 1995 como  estimaciones incierta por varias razones y la mayor es que por naturaleza el gobierno de Gadafi guardó silencio sobre el paradero de los prisioneros y su condición. durante  tantos años.

El 25 de septiembre de 2011, después que el  gobierno de Gadafi fue derrocado, el presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT) dijo que se había descubierto una fosa masiva  fuera de la cárcel. Khalid al-Sherif, un vocero militar del consejo de transición, dijo que la fosa fue localizada gracias a la información de oficiales prisioneros del anterior régimen. Declaró: Aunque, los investigadores de CNN y otras organizaciones dijeron que no solamente aparecieron huesos humanos sino también de animales en el sitio.

Ha sido también Amnistía Internacional la que ha publicado los crímenes de los dictadores de África y ha corroborado denuncias sobre el uso de minas antivehículo en el puerto de Misrata por las fuerzas leales al coronel Gadafi, mientras continuaban los ataques indiscriminados contra esta ciudad libia en poder de los rebeldes.

 

El último ataque contra la zona portuaria provocó el incendio de varios depósitos de combustible, privando así a la ciudad del combustible que tanto necesita para abastecer los generadores que suministran electricidad a hospitales y otras instalaciones vitales.  

 

"Este tipo de ataques constituyen una amenaza para la población civil. Amnistía Internacional encontró submunición de racimo y proyectiles de mortero MAT-120 de fabricación española, autorizados para su venta aún en 2007 cuando la ciudad estaba siendo bombardeada por las fuerzas de Gadafi. Este material está hoy prohibido por la Convención sobre Municiones en Racimo, que España firmó menos de un año después de suministrar las submuniciones a Libia.

Por lo que se refiere a España, en los últimos cinco años, ha realizado diversas exportaciones de armas de las que hay pruebas que existe un riesgo considerable de que han podido ser utilizadas en graves violaciones de los derechos humanos en Egipto y Libia.

En el caso de Libia, las exportaciones de armas de España debieron utilizarse en la represión de las protestas contra el régimen de Muamar al Gadafi y el conflicto armado en el que desembocaron en el país se concentran entre los años 2006 y 2008 y ascienden a 3.865.168 euros.

El caso de Libia es ciertamente grave. Las exportaciones realizadas corresponden  casi en su totalidad a bombas, cohetes y misiles. Una parte importante de dichas exportaciones corresponden a subminiciones de racimo y proyectiles de mortero MAT-120, diseñados y fabricados por la empresa española Instalaza S.A. de la cual desde agosto de 2005  hasta marzo de 2009 Pedro Moresnes, actual ministro de la defensa de Rajoy, se desempeñó como Consejero de Instalaza S.A. Este tipo de proyectil sí fue usado en el ataque que las fuerzas del coronel Muamar al Gadafi lanzaron contra  la ciudad de Misrata.

En 2008 el Gobierno anunció la destrucción de todas las bombas de racimo en el país.  En 2010 España ratificó la Convención de Dublín contra las bombas de racimo, por lo cual fueron declaradas ilegales. Instalaza toma parte en las adquisiciones de armamento del Ministerio de Defensa, de lo que podría ser ejemplo la venta en enero de 2014 del lanzagranadas Alcotán.”

Amnistía Internacional España, como parte integrante de la coalición de cuatro ONG en Armas Bajo Control, lleva años denunciando la venta de armas a los países del Norte de África y Oriente Próximo, asegurando que esta situación pone en evidencia el incumplimiento durante años de la ley de armas por parte del Gobierno español, lo cual ha podido tener consecuencias para la población civil de los países receptores.

Si bien Amnistía Internacional reconoce que desde el inicio de las protestas el Gobierno español ha tomado algunas medidas de revisión y/o interrupción de las licencias de exportación hacia los países de la región, considera que han llegado demasiado tarde.

Los ataques sistemáticos contra la única vía para el acceso a Misrata de la ayuda humanitaria y para la evacuación de los enfermos y heridos graves de la ciudad, sitiada por Gadafi, equivalen a un castigo colectivo contra su población, ha afirmado Donatella Rovera. Porque los cohetes y las minas no distinguen entre militares y civiles.

 

“Todos los integrantes de la cadena de mando del régimen Libio, desde el primero hasta el último eslabón, deben responder  crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, y por los castigos colectivos y no haber  permitido que llegar hasta la población civil la ayuda humanitaria adecuada."

 

Pero ahora que el país está en manos de los rebeldes incluso Amnistía Internacional teme que como ha ocurrido en Egipto y en Túnez el gobierno del Consejo Nacional de Transición se les vaya de las manos a los dirigentes. Hoy Libia es tierra de caos entre facciones que lideraron la Primavera Árabe. Lo mismo que Egipto. Y eso era de esperar con el mismo fin del coronel Muamar  Gadafi. La protección que la comunidad internacional se tiene que comprometer a que laguerras que no perjudique a la población civil de Libia lo cual incluye la protección frente a castigos colectivos.

Eso está claro el último video sobre la muerte del líder,   en el que se ve con claridad como Gadafi fue capturado por los rebeldes y terminó de dos disparos en la cabeza y en el vientre

El líder no murió combatiendo, los disparos no procedían de las barricadas enemigas. No fue posible juzgarlo ante un tribunal Internacional por que estaba muerto ya. El forense que examinó el cadáver de Muamar al Gadafi confirmó a la cadena de televisión Al Arabiya que el exlíder libio murió por un disparo de bala en la cabeza, disparado a escasos centímetros. El médico Ibrahim Tika, cuyas afirmaciones contradicen la versión oficial de los medios de la transición, certificó que Gadafi estaba vivo en el momento de su captura. "Ligeramente herido, pero con vida. La bala en la sien que salió por la frente y otra bala en el estómago que le causaron la muerte“- explicó. Probablemente murió del primer disparo.

Responsables del Consejo Nacional Transitorio (CNT) libio afirmaron  que Gadafi fue caturado vivo y que murió cuando era trasladado a la ciudad de Misrata. Por su parte, Mahmud Yibril, jefe del buró ejecutivo del CNT, aseguró ayer en una conferencia de prensa en Bengasi que Gadafi recibió un disparo en la cabeza durante un tiroteo entre sus seguidores y las fuerzas rebeldes, lo cual es incierto. Está claro que no muró durante el tiroteo.

La cadena de televisión catarí, Al Yazira, mostró unas imágenes de vídeo de Muamar el Gadafi antes de morir en las que aparece con el rostro  ensangrentado, en manos de un grupo de rebeldes que lo llevan a empujones.

Anteriormente el canal había emitido otro vídeo del cadáver de Gadafi, supuestamente a su llegada a Misrata a donde fue conducido después de su muerte en Sirte, el último bastión de Gadafi que al final fue liberado por los rebeldes. Sirte era su ciudad natal

.

 

 

 

.


Sobre esta noticia

Autor:
Diasporaweb (1437 noticias)
Visitas:
8415
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.