×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×

Diego AlvaradoMiembro desde: 05/03/18

Diego Alvarado

http://www.viajanconartist.com/

300
Posición en el Ranking
0
Usuarios seguidores
Sus noticias
RSS
  • Visitas
    2.732
  • Publicadas
    1
  • Puntos
    50
Veces compartidas
0
¡Consigue las insignias!
Trimestrales
Recientes
Visitas a noticias
20/06/2018

Vivencias en un viaje trepidante por Marruecos

  

Acabamos de entrar en África. Atrás se ha quedado el Estrecho de Gibraltar. Desde la ventanilla se veía el Peñón, Algeciras y la Punta de Tarifa. Estamos sobrevolando África y me encuentro excitado.Creo que eso de ahí abajo podría ser Tánger, una ciudad situada en otra bahía.Parece que la costa occidental de África en esta parte estuviera tirada con lápiz y regla.

 

 

 

Una especie de banco de nubes se concentra en el nacimiento del Atlántico por la costa africana (de norte a sur- como nosotros). Nos pegamos a la ventilla, Álvaro nos hace un hueco. 

 

 

 

 

ENTRE CASABLANCA Y MARRAKECH

 Estamos a 52 kilómetros de Marrakech, antes

negociamos con el chofer en el aeropuerto.

No tenemos ni papa de francés. Son 1200 dirham, +200 extra por no sé que ley, +100 por una multa de exceso de velocidad. Creo que nos está timando. Por lo demás bebemos agua, estamos en medio de la nada, hace calor.En el África septemtrional, de vacaciones hasta de mí mismo.El taxista nos ha pedido la dirección de la Riad en Marrakech, nos ha dicho que el taxi no puede llegar hasta allí, que las calles son muy estrechas. Debemos coger un pequeño taxi que nos llevará 2 Euros hasta entrar a nuestro destino.

 

A LAS PUERTAS DE LA CIUDAD ROSA

Llegamos a esta ciudad caótica, de tráfico imprevisible, el pequeño taxi nos dejó a una calle de llegar a Xená el Fná. Un marrakechí echó nuestras mochilas en una carretilla y nos dio un tour a precio de 150 dh por la medina antes de llegar a la Riad.Las calles son estrechas, los peatones y los vehículos, generalmente motocicletas, comparten un mismo mínimo espacio. Los niños se arremolinan a nuestro alrededor en “Derb el Hammam”. Llegamos a la Riad. 

EL ALIMENTO DESNUDO

 

No es como esperábamos pero es bastante aceptable, un patio andaluz, varias plantas y habitaciones. Nuestra habitación es para cuatro personas, ellos dos duermen en la parte de abajo. Yo estoy solo arriba. Nos duchamos y subimos a la azotea, casi acabamos con una botella de Santa Teresa que compramos en el aeropuerto. Nuestra azotea debe estar entre las más altas de la ciudad. No llega ni un solo ruido ni de la mismisa plaza de Marrakech y, entonces, ocurre...

 

 

… a la hora del atardecer, la llamada a la oración por diferentes lugares a destiempo se suma a una igualdad común. Es sobrecogedor, la emoción me invade. Siento admiración y humildad ¿Qué es lo que no conozco?. Digo “ahora me siento en Marrakech”. ¿El Atlas? Nos contempla alto y distante, la ciudad a nuestros pies no obstante... hablamos de Dios y del infierno, del rock & roll y la poesía, del motivo único en la vida y de los múltiples caminos...

En Xená el Fná cenamos delicioso, y sentamos a un crio a cenar con nosotros. Le sirvo un poco de agua, rompo un pedazo de pan para él, le ofrezco algo de nuestros platos. Su madre está cerca y bien se ha provisto de unas aceitunas que había en nuestra mesa. Lo que hay en nuestros platos se comparte. 

Este usuario no tiene más noticias