×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×

ElhogardelaspalabrasMiembro desde: 15/06/11

Elhogardelaspalabras

http://elhogardelaspalabras.blogspot.com

0
Posición en el Ranking
0
Usuarios seguidores
Sus noticias
RSS
  • Visitas
    761.107
  • Publicadas
    699
  • Puntos
    0
Veces compartidas
15
¡Consigue las insignias!
Trimestrales
Recientes
Visitas a noticias
Hace 4d

Contemplada hoy, cien años después, la Revolución Rusa se nos aparece como un acontecimiento muy trágico, pues, si bien consiguió terminar con el régimen pseudomedieval de los zares, en realidad culminó con la fundación de uno de los Estados totalitarios más terribles de la historia, que aupó al poder a criminales como Stalin. Pero es cierto que, cuando se produjo, la revolución no fue valorada de ese modo, sino que supuso un estallido de esperanza y de ilusión para muchos desheredados que esperaban que los acontecimientos que sucedían en Rusia fueran la chispa que encendiera la llama de la revolución mundial. Uno de aquellos testigos fue el famoso John Reed, comunista estadounidense, cuyo olfato periodístico le dictó viajar a San Petersburgo precisamente cuando se estaba produciendo el golpe final por parte de los bolcheviques que arrasaría con el intento de democracia que se había instaurado en Rusia tras la caída de los zares.

Aunque se puede calificar de relato periodístico, puesto que es narrado por alguien que es testigo directo de los hechos, Diez días que conmovieron al mundo , no es un libro imparcial, puesto que su autor era un militante convencido e impulsor de la revolución. No obstante, se trata de una obra única y vibrante, las palabras de un testigo privilegiado que transmitió para las futuras generaciones los episodios más importantes de unos hechos que hoy podemos examinar con perspectiva histórica, pero que en aquellos instantes se desarrollaban de manera caótica y a veces absurda, pero sin que sus protagonistas supieran cual iba a ser el futuro inmediato. La toma del Palacio de Invierno, por ejemplo, es emocionante, sobre todo porque describe el contraste entre la miseria del pueblo y la opulencia en la que habían vivido sus dirigentes:

"Arrastrados por la impetuosa oleada humana, entramos corriendo en el Palacio por el portal derecho, que daba a una habitación abovedada, enorme y vacía, sótano del ala este, de donde arrancaba un laberinto de pasillos y escaleras. Allí había infinidad de cajones. Los guardias rojos y soldados se lanzaron furiosos a ellos, rompiéndolos a culatazos y sacando tapices, cortinajes, lencería y vajilla de porcelana y cristal. Alguien se echò al hombro un reloj de bronce. Otro encontró una pluma de avestruz y se clavó en el gorro. Pero en cuanto empezó el saqueo alguien gritó: "¡Compañeros! ¡No toquéis nada! ¡No toméis nada! ¡Esto pertenece al pueblo!". Inmediatamente le apoyaron veinte voces por lo menos."

En 1981, Warren Beatty, realizó una aparatosa versión cinematográfica de la vida de John Reed, una película muy irregular que intenta abarcar demasiado, desde la relación que mantuvo con la también escritora Louise Bryant, muy tormentosa y repleta de altibajos, hasta los conflictos en el seno del Partido Comunista estadounidense, que fue objeto a finales de la Primera Guerra Mundial de una especie de caza de brujas, predecesora de la del senador McCarthy. Todo ello, sin acabar de encontrar el tono, entre el documental y la narración cinematográfico, preciso para narrar una historia tan compleja.

Si algo deja muy claro Rojos es que Reed era un idealista, alguien capaz de sacrificar su bienestar y su salud - recordemos que nació en el seno de una familia adinerada - en pos de una utopía, que ya en 1919, en la época de su segundo viaje a Rusia, dejaba ver su verdadero y sanguinario rostro, algo que se aprecia muy bien en las advertencias que Emma Goldman, expulsada de Estados Unidos que se fue a vivir a San Petersburgo, le realiza. Quizá Reed murió algo desencantado, pero esperanzado en que los acontecimientos tomaran el rumbo que él siempre había soñado. ¿Qué pensaría con la perspectiva de cien años después? Sería interesante tener la posibilidad de preguntárselo...

Más recientes de Elhogardelaspalabras

La Fuerza De Existir (2006), De Michel Onfray. Manifiesto Hedonista.

Empieza el libro de Onfray con un tono autobiográfico. Terriblemente autobiográfico, cabría decir, pues el pensador arrastra un trauma de niñez al haber sido prácticamente abandonado por sus padres en un internado religioso enfocado a jóvenes huérfanos Hace 2d

Los Caballos De Dios (2010), De Mahi Binebine. Las Razones Del Monstruo.

A pesar de tratarse de un país con algunas zonas prósperas, Marruecos está repleto de bolsas de pobreza, conformadas con gente sin esperanza, cuya máxima aspiración es emigar algún día a Europa 08/11/2017

El Puente (1959), De Bernhard Wicki. La Cruzada De Los NiÑos.

Los tres últimos años de la Segunda Guerra Mundial fueron terribles para la población civil alemana. Las grandes ciudades, que a la vez eran los grandes centros de producción que sostenían el esfuerzo bélico eran sistemáticamente bombardeadas, cada vez con más precisión, por la aviación Aliada 04/11/2017

Comunidades Imaginadas (1991), De Benedict Anderson. Reflexiones Sobre El Origen Y DifusiÓn Del Nacionalismo.

No digo nada nuevo si escribo que nuestro país está viviendo horas muy difíciles, de gran incertidumbre. La explosión del nacionalismo catalán, que venía gestándose desde hace muchos años, ha despertado algunos fantasmas dormidos del nacionalismo español más rancio 21/10/2017

Mostrando: 1-5 de 701