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Cuando el personaje se comió a la persona

14/11/2014 04:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Suele ocurrir que la gente tiende a vender una imagen, muchas veces irreal, de su vida. Más todavía en la actualidad cuando las redes sociales nos prestan la oportunidad de seleccionar aquello que deseamos, o no, que el resto vea.

Una irrealidad real. Una fantasía que en muchas ocasiones supera a toda realidad existente en el espectro elegido o analizado. Twitter, Instagram o Facebook. Cualquier red social sirve para dejar constancia de lo listos y filósofos que somos. Da igual que tengas la ESO o un máster en psicología, siempre habrá una frase que acojas en tu regazo como propia y la compartas.

La red social del pajarete azul, Twitter ("Tuirer" para los de habla inglesa) acumula el mayor conjunto de falsedades y descontrol por metro cuadrado. Tampoco generalicemos, pero ver como tu ego aumenta basado en un número es fácil, sencillo. Tener el control de saber que "x" personas te siguen, interaccionan contigo, hace que muchas personas encuentren en ese lugar de la red su rincón favorito.

Esta semana ha sido noticia un personaje curioso, para empezar. Fonsi Loaiza, un tipo peculiar que ha saltado a la primera línea de tendencias en España por algo que, días después, sigo sin saber concretamente a qué se debe, porque cada comparecencia que hace cambia algo, retrocediendo, variando, modificando posturas.

Un tipo que se ha enmascarado desde que hace unos años supe de su existencia como un romántico del periodismo deportivo, como un periodista casto, bohemio, casi poeta, que defiende su profesión por encima de cualquier ética. Hasta aquí, respetable. Incluso me parece bien que alguien defienda sus ideales tan rotundamente. Pero este tipo de personas, y recuerdo que él fue uno de ellos, trataba de "intrusos" a todo aquel que quiera entrar en el mundo del periodismo sin ser periodista titulado.

La primera impresión que me llevé al conocer la que se está montando con su persona estos días fue de desconcierto. Para empezar, no es político, no ha estudiado nada que le concrete para hacer carrera y camino dentro del mundo de la política. Entonces, ¿qué ocurre? ¿El bohemio Fonsi piensa como el resto de personas que, según su discurso, están por debajo?

Me pareció curioso ya cuando, ese periodista casto, puro, que odiaba abiertamente todos los programas deportivos de la actualidad por su calidad, tuvo el valor de hacer un vídeo para ser contertulio de El Chiringuito de Jugones. El poeta se bajaba del burro (que no caballo) para ofrecerse a eso que él llamaba basura (sólo por no compartir sus ideales, sólo por no ser "periodismo de calidad" como se les llena la boca a los románticos del periodismo). Me llamó la atención, mucho.

Pero lo de esta semana ya ha pasado del desconcierto y sorpresa a la pena. Fonsi Loaiza se ha arrastrado, su imagen está por los suelos (en parte por la fugacidad y accesibilidad de Twitter) y, pese a que sabe que está siendo humillado públicamente, sigue adelante, como un burro que no ve a sus respectivos lados. Ya está metido, y hasta el final seguirá, para bien o para mal.

El bohemio, poeta y romántico relacionándose con la escoria (que supongo que será un término aceptado) para que se le haga notar, para que su mensaje (que todavía sigo sin entender) llegue a más personas. Pero mal, muy mal. Lo que en un principio fue sorpresa, como he dicho antes, ha acabado por convertirse en pena.

Fonsi Loaiza ha desprestigiado su imagen a más no poder. Y pasarán años, pero estos días (quizás para rellenar un vacío temporal por el parón de selecciones) quedarán marcados en un su currículum. Y esto es Twitter. Puedes mentir, puedes vender la mejor de tus imágenes, pero cuando ese papel, cuando ese personaje te come, amigo, estás perdido. Y es lo que le está ocurriendo.

Hace unos meses el amigo Fonsi se sentía orgulloso porque empezaba a escribir para El País, cuando lo que realmente estaba haciendo era unas prácticas (pagadas anteriormente por un máster), sin más. El papel del becario por encima de todo, siempre. Algunos no recuerdan que un día todos fuimos becarios en nuestras respectivas vidas. Pero este caballero decidió omitir ese dato, para ensalzar una victoria personal que su bohemio y poeta de la profesión personaje había ganado. Sí, querido. La ganaste, pero previo pago.

Muchas veces soy malpensado, pero sé que sólo así vendrán cosas buenas. Si te pones ante el peor de los casos sólo podrán llegar dos opciones: o bien se cumplen las expectativas negativas (ya asimiladas), o bien sólo llegarán cosas buenas. Pues bien, en este caso también lo soy, y estoy convencido de que hay algo raro detrás de este cambio radical del bohemio relacionándose con la "basura". Digamos, por ejemplo, y es una postura mía, que el poeta se ve relegado a su sombra romántica y ahí no encuentra trabajo, y entonces ha generado toda esta batalla campal dialéctica contra él mismo para acabar sentado en algún plató.

El tema ha generado mucha polémica, en gran parte contra su persona (para mí desmedida, pero Twitter es así de desagradable muchas veces), ha generado audiencias y comentarios sobre sus apariciones en los medios donde ha participado hablando de sus iniciativas (que no propuestas) para Podemos Deportes. Omitiré cualquier opinión o comentario sobre la postura política.

¿Está aprovechándose Fonsi Loaiza de todo esto? ¿Está capacitado para aguantar el linchamiento popular y mediático que está recibiendo para acabar obteniendo un trabajo? Piensa mal y acertarás. Pues es lo que no descarto.

Un personaje curioso, peculiar, que ha vivido una de las semanas más pesadas de su vida, estoy seguro, pero ¿qué tiene que ver todo esto con el personaje bohemio que tanto ha querido vender a sus seguidores? Como dice el dicho popular "Se coge antes a un mentiroso que a un cojo", y aquí, amigo Fonsi, has patinado y has desvelado tus cartas. Eres como el resto, te duela o no. Te has rendido y has decidido dar un giro a tus ideales, por mucho latín que sepas, por muchos conocimientos que puedas tener más que otros. Has acabado acudiendo a la basura (seguida por millones de personas) que tanto has odiado. Eres, lo siento, como el resto, uno más. Y con todo esto, has cometido un borrón que estará en tu currículum por siempre. Veremos en qué acaba todo esto.

Aquí, mi humilde opinión sobre todo este tema. Y si sirve de algo, creo, el descontrol y los azotes hacia su persona son desmesurados, pero hoy en día las cosas son así. Si te sometes, aguanta como un campeón, y eso es jodidamente difícil. Mucha suerte.


Sobre esta noticia

Autor:
Mi Rondo (427 noticias)
Fuente:
mirondo.blogspot.com
Visitas:
1812
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
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