Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diasporaweb escriba una noticia?

La sangrante matanza ritual de delfines y cetáceos en Taiji levanta un eco internacional

01/07/2014 11:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La costumbre desde 1986 de organizar una gran caza de delfines en Taiji, cuyo fin es trágico para los animales por su crueldad ha quedado al descubierto

Un año más los pescadores de la bahía del Parque Nacional de Taiji, en Japón, han llevado a cabo la masacre “tradicional”  de delfines. En una ensenada, la matanza tiene lugar entre los meses de septiembre a abril del año, aunque este año se ha retrasado  quizás por la oposición mediática a esta practica que se hizo mundialmente famosa gracias en parte a las imágenes del documental 'The Cove' que presentó la muerte de estos cetáceos en 2009 y la descubrió internacionalmente, aunque ya muchos lo sabían.

Este 2014  la cruel práctica ha culminado con la muerte sangrante o la captura de casi 50 ejemplares de dicho animal. Los embajadores de EEUU y el Reino Unido, Caroline Kennedy y Timothy Hitchens respectivamente, expresaron su rechazo a esta práctica "anacrónica" y que causa "un terrible sufrimiento" a los delfines. La hija del que fue presidente de Estados Unidos, asesinado en Dallas, en su cuenta de Twitter ha denunciado la "inhumanidad" de este tipo de pesca, "profundamente preocupada por la cruenta la pesca de los delfines. El Gobierno de EEUU se opone a esta práctica", ha tuiteado. El ministro portavoz del Gobierno nipón, Yoshihide Suga, ha replicado que esta actividad "tradicional" se realiza dentro del marco legal y que Tokio "expondrá su posición a la parte norteamericana”.

Por su parte, las autoridades de Taiji se sumaron a una invitación a Caroline Kennedy a visitar el pueblo para que vea que esta pesca es "esencial" para la economía local. "Así entenderá que la necesitamos para vivir", ha señalado un miembro del gobierno local bajo anonimato. Varios famosos se han sumado a las críticas de La organización ecologista Sea Shepherd Conservation Society y  han instado al Gobierno nipón a poner fin a este acto anual.

 

A las voces de Kennedy y Hitchens se unió la inesperada de Yoko Ono. La viuda de John Lennon ha publicado una carta en su página web en la que pide a los pescadores de Taiji que abandonen su impopular caza anual de delfines, ya que considera que esta práctica alimenta el "odio" de otros países hacia Japón.

Ono dice en su misiva, también dirigida al primer ministro japonés, Shinzo Abe, comprender el disgusto que genera en Taiji la presión "unilateral de Occidente" para poner fin a su "tradicional captura y matanza de delfines". No obstante, les pide que observen la situación desde un punto de vista "más amplio" y comprendan que Japón necesita "la simpatía y la ayuda del resto del mundo".

Más tímidamente, el ministro de medio ambiente de Australia afirmó a la prensa que “es algo con lo que no me siento cómodo. Es algo que respetuosamente no apoyo

Quien si fue enfático en expresar su rechazo fue el ministro de alimentación agricultura y pesca de Alemania, Hans-Peter Friedrich, quien afirmó en medios de ese país que la matanza de delfines en Japón es “chocante e indignante”, agregando que los pequeños cetáceos deberían estar protegidos como lo están las ballenas a través de la moratoria global sobre la caza comercial y no lo están.

Desde 1986 los grandes cetáceos como las ballenas y cachalotes se encuentran teóricamente protegidas por una moratoria global sobre la caza comercial para evitar la extinción de diversas especies de ballenas cuyas poblaciones han sido llevadas al borde del colapso por la industria ballenera. Sin embargo los pequeños cetáceos, entre los cuales se encuentran los delfines y las marsopas, no cuentan con ningún marco regulatorio internacional que los proteja de capturas comerciales, como lo hacen los de Taiji y asegure su conservación a largo plazo.

Reacción de Japón

Frente a la creciente ola de rechazo e indignación, el jefe de gabinete de la secretaría nipona, Yoshihide Suga, salió rápidamente a defender la matanza y captura de delfines con fines comerciales afirmando que son legales y apropiadas y que el consumo de carne de delfín forma parte de una tradición japonesa. Toda la actividad siempre protegida por la policía y autoridades japonesas, que en todo momento tratan de impedir, incluso empleando la fuerza y amenazas, cualquier acceso al conocimiento de las además crueles y sangrientas (arpones manuales) artes de pesca que se utilizan.Demostró además de una manera rotunda el consumo de carne de delfín, amparado por las autoridades, etiquetado como carne de ballena.

El gobernador de la prefectura de Wakayama, a la que pertenece Taiji, Yoshinobu Nisaka,   ha rechazado las preocupaciones de los embajadores. "Todos los días vacas y cerdos son sacrificados en Estados Unidos para comer. ¿Eso no es igual de cruel que matar delfines? No tiene sentido", ha añadido que los americanos no comprendan que " si la cultura gastronómica varía de un país a otro, es de sabios respetar los otros puntos de vista".

Pero para Sakae Hemmi, de la organización civil japonesa Elsa Nature Conservancy, estas justificaciones son falsas puesto que la “historia de la matanza de delfines en Taiji no es tradicional”. Hemmi agregó que estas matanzas se realizan desde hace sólo unos 30 años, siendo su objetivo original netamente comercial y no forman parte de ninguna cultura ancestral.

Resumiendo: desde los años 90 y no antes, alrededor de 18 mil delfines se han pescado de aguas del océano en Taiji y otros puntos, con el fin de comercializar su contaminada aunque esté carne o abastecer de ejemplares vivos a zoológicos y parques marinos. A estas matanzas se suma la captura de miles de marsopas de Dall al año en las aguas de esa región. Esta eliminación masiva de pequeños cetáceos se desarrolla sin ningún control ni monitoreo de la comunidad internacional, convirtiéndose en una amenaza para la conservación a largo plazo de especies y poblaciones que están siendo crecientemente impactadas por capturas directas, en aguas japonesas y de otros Estados costeros.

Al respecto Elsa Cabrera, directora ejecutiva del Centro de Conservación Cetacea de Chile afirmó que “resulta necesario que el rechazo y las preocupaciones expresadas por la ciudadanía, organizaciones civiles y altos funcionarios gubernamentales se traduzcan en acciones concretas, tanto en el marco de la CBI -entidad exclusivamente ballenera-como en otros foros internacionales, orientadas a proteger a los pequeños cetáceos de nuevas practicas que amenazan la conservación de especies  que no pertenecen a ningún país y son fundamentales para el ecosistema marino”.

Desde el siglo XVII, los pescadores japoneses  y de otros países han perfeccionado las técnicas de caza de la ballena y han realizado importantes operaciones pero sólo en la captura de grandes ballenas, pero no en la de cetáceos como en Taiji.  La Prefectura de Wakayama llegó a ser conocida como un centro importante en la caza de ballenas en 1675 repetimos no de cetáceos menores como el delfín cuya caza, repetimos, es de origen reciente que se ha puesto de moda.

Según la Agencia de Investigación de Pesca Japonesa, en 2007, fueron capturados 1.623 delfines en la Prefectura de Wakayama para la reventa al principio de delfinarios o acuarios o para particulares que no van a tener una ballena en la piscina. Eran sociables e inteligentes que muchas instalaciones de recreo los pedían. algún restaurante de lujo lo pidió por su carne sabrosa y muy tierna y el delfín paso a ser plato caro. La mayoría de ellos eran pescados en  Taiji. Esa caza anual de delfines resultó ser una fuente de ingresos para los residentes locales, aunque reciba una condena mundial, tanto por la crueldad de la matanza de animales como por los altos niveles de mercurio de la carne de delfín. De acuerdo a cifras del  Ministro de Agricultura, Forestal y Pesca de Japón informa que según el recuento más reciente de 2007 1.569 cetáceos en Taiji fueron pescados durante la temporada, incluyendo el informe métodos aparte de la cacería. El Ministro afirma que en la cacería  sólo fueron muertos 1.239 cetáceos y que el total de los 13.080 cetáceos que se mataron  en todo Japón lo fueron en 2007. En 2008, 1.484 delfines y  ballenas-piloto fueron capturadas,   número se subió en torno a los 2.400 según estimaciones en el año 2009. Y hasta este año el  número ha sufrido un ligero descenso

 

Cada año, entre septiembre y marzo, los pescadores de Taiji conducen desde lanchas  rápidas y muy amplias de cala a cientos de delfines hacia la bahía ayudados de otra embarcaciones pesqueras. Aparte de los que dejan libres o venden a otros, matan al resto para comerlos. El delfín mular es la especie mas apetecida para captura, la reventa a delfinarios la hacen los expertos.

Antes de proceder a la masacre, los pescadores trataron de proteger la zona del puerto para evitar que animalistas y reporteros vieran la brutal operación. Pero no pudieron evitar, sin embargo, que todos vieran cómo el agua del mar se teñía de rojo. Y que muchos captaran el horror con sus móviles. Y la información empezó a trascender.

Este año intervinieron en la caza unos 80 botes, aunque hubieran bastado una veintena. Se seleccionan no solo una mitad de delfines cabeza de melón (bottlenose) sino otras tantas "ballenas-guías”. Los pescadores eligen una bandada numerosa que la apartan del grupo general, de forma al parecer indiscriminada, y la van cercando en una cala o ensenada. Como decimos este año ha sido más bien una exhibición más limitada, pero el número global de capturas en Japón sigue siendo el mismo.

Antes de aparecer la película “The Cove”, en 2003, The Sea Shepherd Conservation Society ofreció un premio de 10.000 dólares a la persona o entidad que consiguiera documentación gráfica o factual con fines de exhibición, de la matanza anual de delfines y otros cetáceos en la bahía de Taiji, El Capitán Paul Watson explicó largamente las razones del premio.

Dijo que la comunidad y las autoridades de Taiji estaban haciendo difícil el acceso de reporteros a la bahía con colaboración de la policía, pero si la masacre no se airea en todo Japón el hecho quedara  siempre impune.

“Necesitamos dar a la gente motivaciones para que se adhieran a la protesta que anualmente presenta Sea Sepherd a la comunidad internacional“-dijo Paul Watson. La sociedad conservacionista tendría el derecho a mostrar la documentación obtenida y no la comercializaría.

 

En 2003, Sea Shepherd consiguió por primera vez publicar las sangrantes imágenes en periódicos de Japón y de todo el mundo. Y el gobierno local y las sociedades pesqueras japonesas  prohibieron en adelante a la Sea Sepherd Society operar o siquiera acceder a la bahía Taiji o su región. Pero no pudieron prohibirles difundir en video o fotografía el mensaje que las mismas imágenes mostraban. Esto fue embarazoso incluso para el propio gobierno de Tokio.

La película The Cove (2009) ganó un Oscar y el reconocimiento de todos los que respetan los animales

Ya antes, el ambientalista Hardy Jones viajó por primera vez a Taiji para intentar liberar a 200 delfines cabeza de melón que habían sido capturados por los pescadores como alimento de los leones en el zoológico Shirahama, pero fracasó. En 2003, el presidente de la Sociedad Sea Sepherd Allison Lance Watson  y un miembro de la asociación, el holandés Alex Cornelissen, se las arreglaron para hacer subrepticiamente grandes cortes en la red que apresaba a cientos de delfines y una veintena de ballenas--guía escaparon por los agujeros de la red, lo cual fue filmado y publicado. Y llevó a la detención de los dos transgresores por daños a la propiedad y obstrucción a la policía del puerto. Tras 23 días detenidos, ambos fueron puestos en libertad tras pagar multas de $ 5.000 y $ 3.000 cada uno con la advertencia del gobierno que su presencia en Japón era indeseable.

El Capitan Watson recibió muchas donaciones de conservacionistas de todo el mundo y con ellas adquirió un barco a motor  que hoy patrulla las aguas del Amazonas y las costas de Brasil contra la pesca ilegal y las trampas.

El nivel de mercurio en el organismo humano, por el consumo de esta carne, se está volviendo un peligro grave no sólo para los nipones sino para los habitantes de islas adyacentes

Hacia el año 2000, investigadores como Tetsuya Endo (profesor de la Universidad de Ciencias de la Salud de Hokkaido), encontraron altas concentraciones de mercurio en la carne de ballena y delfín comercializadas en todo Japón y pueblos cercanos. En sus estudios, indicaron que concretamente los residentes de Taiji enganchados a la carne de delfín habían elevado el nivel de mercurio en su organismo según las pruebas de laboratorio. La carne de ballena recién comprada en la ciudad de Taiji también contenía niveles de mercurio más de 20 veces superiores al estándar aceptable para el humano.

Se realizó una investigación por el Instituto Nacional sobre la Enfermedad de Minamata (NIMD) en el año 2008 para comprobar los niveles de mercurio en varias piezas de carne de ballena (dos de las cuales provenían de Taiji). Sus resultados mostraron que esa carne tenía más de 13 ppm de mercurio; más del 65% de los cuales era metil-mercurio. Las entrañas de ballena (que se consumen sobre todo en restaurantes de Tokio) mostraban una alta concentración de mercurio causada sobre todo por  mercurio inorgánico.

El Ministerio japonés de Salud emitió hace tiempo advertencias sobre el consumo de algunas especies de peces, ballenas y delfines desde 2003. Recomienda a niños y mujeres embarazadas que eviten comer ellos de forma regular y en pequeñas cantidades. El envenenamiento por mercurio (también conocido como hidrargiria o mercurialismo) es una enfermedad causada por la exposición al mercurio o sus compuestos, pero también puede provocar otras enfermedades, incluyendo acrodinia (enfermedad rosada), el síndrome de Hunter-Russell, y la enfermedad de Minamata. El Mercurio (símbolo químico Hg) es un metal pesado. La intoxicación por mercurio aparece en varias formas que dependen del estado de oxidación en que  presenta y la dosis que entra en el organismo. Pero hoy nos ceñiremos al pescado cuyo consumo es por mucho la fuente más importante de exposición al mercurio en los seres humanos y animales.

Habría que evitar también el pez espada, tiburón, caballa y blanquillo del Golfo de México. También  limitar el consumo de atún blanco a 170 g por semana, y de todos los otros pescados y mariscos a no más de 340 gramos semanales. La Agencia de Protección Ambiental (EPA), corroboró estas recomendaciones sin referirse a la matanza anual de Taiji. La Administración de Alimentación y Medicamentos de EE.UU. (FDA), reprodujo estos consejos. Una revisión de 2006, realizada por el Dr. Dariush Mozaffarian y el Dr. Eric B. Rimm, sobre los riesgos y beneficios del consumo de pescado, indicaron que no había que pasarse en estas recomendaciones y que evitar absolutamente el consumo de pescado podía resultar en un considerable aumento de enfermedades cardiacas. 

 

DOCUMENTAL “THE COVE”

The Cove es un documental norteamericano  de 2009, que describe la pesca en la prefectura, Wakayama, en Japón, desde un punto de vista de activistas anti.

La película reseña el primer viaje de O'Barry para documentar las operaciones de cacería de delfines en Taiji, Wakayama, Japón.  O'Barry ayudó a entrenar  delfines silvestres, que compartieron el papel de Flipper en la exitosa serie de televisión del mismo nombre, maldición, no  bendición para él. Tras reunirse con el ex fotógrafo de National Geographic, Louie Psihoyos, con sus equipos viajaron al pequeño pueblo de Taiji, un poblado que parecía ser  la maravilla de los delfines y ballenas que nadan junto a las costas del lugar. Un santuario. Sin embargo, al encontrarse en una ensenada cercana y aislada, rodeada de alambrados y avisos de "Prohibido Pasar", sospecharon que era el escenario de alguna actividad que la gente del lugar intentaba esconder del público. Se acercaron con cautela y vieron con horror a, un nutrido grupo de pescadores de Taiji dedicados a esta cruel cacería de delfines. Entonces nació propiamente el film “The Cove” que en principio no iba a ser más que un corto o un documental, sobre delfines.

El filme fue impulsado sobre todo Ric O'Barry y algunas partes de la película fueron filmadas en secreto durante 2007, utilizando micrófonos submarinos y cámaras de alta definición disfrazadas de rocas. Para enfrentar algunos de estos problemas de los ultras de Taiji  la compañía KernerFX, anteriormente parte de Industrial Light & Magic, contribuyó con cámaras especiales de alta definición camufladas, que fueron diseñadas para parecer rocas. Estas cámaras escondidas ayudaron a captar imágenes para el filme y estaban tan bien camufladas que, según el Director Louie Psihoyos, al equipo se le hizo muy difícil encontrarlas de nuevo.10

En el reparto aparte de director Louie Psihoyos y el alma de la idea Ric O'Barry, figuran el biólogo marino y el presidente Sea Sepherd, Paul Watson y otros profesionales voluntarios.

Tiempo después, fue arrestado a las afueras de la isla Bimini, intentando hacer un hoyo en una red marina para liberar a un delfín capturado como antes lo habían hecho los de la Asociación Sea Sepherd. Desde entonces, de acuerdo al filme, O'Barry se ha dedicado tiempo completo a abogar por los delfines en todo el mundo.

La cinta The Cove” ha sido criticada con dureza por los pescadores de Taiji y el alcalde de esa localidad, Kazutaka Sangen, que consideró "lamentable" que en algunas escenas "se presenten hechos como si fueran reales, sin que hayan sido estudiados científicamente". Desde entonces los habitantes de Taiji, y grupos “duros” han impedido con violencia la presencia de gente de fuera alegando lo de  tradición centenaria y  respeto a su cultura.

Cuando estuvo lista “The Cove” estaba programada en cerca de 25 cines de Japón, pero el documentalista reveló que “justo ahora un grupo de extrema derecha en Tokio está amenazando a los distribuidores”. “Todo esto  generó publicidad”, recalcó. Pero la cosa se puso fea. Incluso en Japón, donde la gente no tenía ni idea de que esto ocurría, porque se mantenía en secreto, las opiniones en pro y en contra del film eran dispares.

Psihoyos comenta que en Japón “hasta me amenazaron de muerte. Varias veces. Aunque también hay que ser justo: algunos quisieron ayudarme, pero siempre con la condición de no develar nada sobre su identidad”.Era obvio además que muchas personas por todo el mundo  han dicho que The Cove les había abierto los ojos.

Dos años antes, iracundas llamadas telefónicas llevaron a varios teatros a cancelar la presentación de "Yasukuni", una cinta sobre un santuario de guerra japonés que honra a soldados caídos, incluyendo a líderes militares ejecutados como criminales de guerra.

Así, la controversia en torno a "The Cove", se ha ampliado a un debate sobre la libertad de expresión en el país asiático. Y a una discusión política que llega a la II Guerra Mundial.

En 2010 tres teatros cancelaron por fin la exhibición de la película tras recibir llamadas de personas furiosas y amenazas de protestas de grupos derechistas. También se prohibió su rodaje en una base militar norteamericana en Japón por considerarse demasiado controversial y en otros 23 teatros aún estudian si la exhibirán o no, según la distribuidora japonesa Unplugged.

Después de las cancelaciones, un grupo de periodistas, académicos y cineastas japoneses firmaron una carta exhortando a los teatros a no retirarse y diciendo que el asunto "subraya la debilidad de la libertad de expresión en Japón".

La libertad de expresión está garantizada en la constitución japonesa, pero muchos japoneses temen las manifestaciones descontroladas de grupos ultra.

El documental ganó el Premio de la Audiencia de los Estados Unidos del 25º Festival de Cine de Sundance en enero de 2009. Fue seleccionado de entre 879 films para su categoría. El 7 de marzo de 2010, The Cove ganó el Premio de la Academia por Mejor Documental.

    

Recepción y repercusiones positivas

La película recibió reseñas muy positivas de la crítica. Roger Ebert le concedió cuatro estrellas (de cuatro), denominando al filme "una segura nominación al Oscar". Jeannette Catsoulis de The New York Times lo llamo "un documental excepcionalmente logrado que se desenlaza como un buen suspenso de espías" llegando a describirlo como "una de las operaciones más audaces y arriesgadas en la historia del movimiento conservacionista". Otros críticos también alabaron el ángulo de espionaje en el filme, incluyendo a Mary Pols de Time Magazine, quien dijo que The Cove "deja a las peripecias de Hollywood como Misión Imposible en vergüenza", y Peter Rainer de The Christian Science Monitor, quien la llamó "una entusiasta pieza de filmación en el mundo real".

Hubo varias reseñas desfavorables,   describiendo el filme como una propaganda bien elaborada. David Cox del Film Blog de The Guardian la llamó una "pieza de evangelización" y conjetura que desde un punto de vista japonés "Los occidentales... matan y comen vacas. Los orientales comen delfines. ¿Cuál es la diferencia?" El académico Ilan Kapoor, citando la famosa frase de Gayatri Spivak, argumenta que "es (principalmente) un caso de 'hombres blancos salvando lindos delfines de hombres amarillos'".

La película fue proyectada inicialmente sólo en dos pequeños eventos de Japón: en el Foreign Correspondents Club en Tokio, en septiembre de 2009, y en el Festival Internacional de Cine de Tokio, el mismo año, donde recibió reseñas contradictorias. Un distribuidor cinematográfico japonés, Medallion Media/Unplugged, adquirió eventualmente los derechos para proyectar el filme en Japón. Opositores de la derecha nipona y de fuera  han optado por bloquear la película en Japón y se han manifestado a las puertas de las oficinas de la distribuidora en el centro de Tokio, muchas veces. Pero la verdad de Taiji como crimen contra los animales se ha abierto paso y en ese sentido lo publica Diasporaweb. Amen.

 


Sobre esta noticia

Autor:
Diasporaweb (1628 noticias)
Visitas:
11849
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.